miércoles, 5 de agosto de 2026

Soldado del Futuro: Objective Force Warrior

Soldado del Futuro: Objective Force Warrior



El Objective Force Warrior (OFW) es un programa de ciencia y tecnología destinado a desarrollar y demostrar capacidades revolucionarias para el sistema del soldado. Forma parte de un proyecto más amplio, denominado Objective Force, orientado a transformar al Ejército de Estados Unidos en una fuerza más letal y móvil para 2010.

Se empleará un concepto integrado de «sistema de sistemas» para apoyar una fuerza centrada en el soldado. El OFW será uno de los pilares principales de la estrategia Objective Force. Se integrará con el Future Combat System (FCS) y complementará sus capacidades. El FCS será una familia de vehículos de combate de la Objective Force. El cronograma del OFW estará coordinado con el del Future Combat System para que ambos programas avancen al mismo ritmo.



El FCS contará con versiones sobre ruedas y sobre orugas. Sustituirá al Stryker —derivado del Piranha III—, que funciona como un sistema provisional. Deberá pesar como máximo 20 toneladas para poder ser transportado en un C-130 y dispondrá de propulsión híbrida diésel-eléctrica. Podrá transportar robots destinados al reconocimiento, operaciones QBR, evacuación de heridos y transporte de suministros.

El FCS constituirá la caballería del Brigade Combat Team (BCT). Estas brigadas podrán ser desplegadas en cualquier lugar del mundo en 96 horas; una división, en 120 horas, y cinco divisiones, en 30 días.

El soldado ocupará el centro de la fuerza, debido a que es quien se encuentra más cerca del combate y quien participa en él con mayor frecuencia. Será estudiado en todos sus aspectos para alcanzar el mayor grado posible de integración. El OFW podrá emplearse tanto en misiones de paz como en conflictos de alta intensidad.

El OFW es un programa de investigación destinado a modernizar el Land Warrior y aumentar su letalidad y capacidad de supervivencia a partir de 2010-2012. No reemplazará al Land Warrior, sino que constituirá una modernización de su Bloque III, denominado Land Warrior Stryker Integration, que tendrá capacidad para operar con el FCS desde 2006.

El OFW se incorporará a este proceso bajo la denominación Land Warrior Advanced Capability a partir de 2008, coincidiendo con la entrada en servicio del FCS. El Land Warrior, como primer sistema integral para el soldado, servirá como fuente de experiencia para el desarrollo del OFW.

El programa busca que el soldado y su unidad alcancen la superioridad sobre sus adversarios en todo el espectro del conflicto. Se espera que el OFW multiplique por veinte la capacidad de combate del Land Warrior versión 1.0, cuya entrada en servicio con los Rangers estaba prevista para 2004.

Incluso una mejora de diez veces permitiría invertir la relación tradicional de fuerzas utilizada para planificar un ataque. En lugar de necesitar una superioridad de tres a uno, una unidad equipada con el OFW podría enfrentarse a un enemigo convencional pese a encontrarse en inferioridad de tres a uno. Su eficacia convertiría a un infante y su unidad en el equivalente de un equipo de helicópteros AH-64 Apache.

Otro de los objetivos del OFW es reducir las bajas propias y los costes de mantenimiento de una fuerza de infantería desmontada.

El programa de ciencia y tecnología del OFW busca demostrar la viabilidad de un sistema de combate individual integrado, ligero y letal. Este incluirá armamento, vestimenta protectora de bajo peso con sensores integrados, comunicaciones en red, conciencia situacional cooperativa, navegación mejorada, control de tiro en red, entrenamiento integrado, vigilancia médica y subsistemas terrestres y aéreos no tripulados.

Entre los nueve requisitos principales estudiados se encuentran la letalidad, el C4I, las fuentes de energía, la capacidad de supervivencia, la movilidad —incluida la reducción de peso—, el sostenimiento y la logística, el entrenamiento integrado y el análisis y la evaluación del rendimiento humano.

En el área de C4ISR —mando, control, comunicaciones, informática, inteligencia, vigilancia y reconocimiento— se estudian mejoras en las comunicaciones en red de la unidad o grupo de combate, sensores distribuidos, medios orgánicos de inteligencia, mayor conciencia situacional, entrenamiento incorporado, planificación durante el movimiento y enlace con otras fuerzas.

Se identificaron seis áreas cruciales que el proyecto debe desarrollar. Una de ellas es un sistema de mando y control denominado NC/CSA, basado en una Common Relevant Operational Picture (CROP). Otra es la capacidad de reachback, que permitirá solicitar remotamente fuego indirecto. Entre los objetivos de largo plazo se encuentra el empleo de programas robóticos capaces de explorar una red de información para encontrar los datos que el soldado necesite en cada momento.

La conciencia situacional del grupo mediante una red de comunicaciones fue identificada como la máxima prioridad del OFW. Este objetivo, descrito como «un cambio en el paradigma del soldado», implica un enfoque mucho más radical y revolucionario que el adoptado por el Land Warrior.

La conciencia situacional se reforzará mediante un casco con sensores integrados, conectado en red con vehículos aéreos y terrestres no tripulados y enlazado con el grupo de combate mediante sistemas de comunicación.



El primer prototipo funcional del casco del OFW fue creado por Crye Associates.


El casco del OFW incorporará un sistema integral de visión nocturna, imagen térmica, cámara de vídeo, sensores QBR y un HUD para mostrar datos e imágenes.

En materia de letalidad, el programa contempla una familia de armas más ligeras, dotadas de sistemas avanzados de control de tiro y optimizadas para el combate urbano y en terrenos complejos. La capacidad de fuego se distribuirá dentro del grupo de combate y estará especialmente adaptada a las operaciones urbanas. El FCS contribuirá a sincronizar el fuego directo e indirecto.

Inicialmente, el Ejército de Estados Unidos consideraba desplegar solamente cuatro sistemas de fusil y lanzagranadas M-29 SABR en cada grupo de combate OFW de nueve hombres. Los restantes integrantes estarían equipados con carabinas ligeras o con lanzagranadas más nuevos y sencillos, capaces de disparar el proyectil del SABR. También se emplearán armas no letales.



El OFW contará con armas optimizadas para el combate urbano.

El programa incluye estudios sobre armas de fuego directo, morteros autónomos, munición sin vaina, proyectiles equipados con sensores infrarrojos en miniatura y ojivas termobáricas o de carga en tándem.

Las mejoras en la capacidad de supervivencia estarán integradas en un traje de combate ligero, cómodo y capaz de proporcionar protección frente a un amplio espectro de amenazas. El soldado del OFW vestirá un traje que funcionará como estructura portante para el equipo.

El nuevo traje dispondrá de un sistema de climatización que permitirá operar en cualquier estación o clima sin necesidad de cambiar de vestimenta. También estará presurizado para proporcionar protección QBR.



El traje de combate utilizará tejidos fabricados con fibras de seda de araña para sustituir al Kevlar y a las placas cerámicas de protección. En su interior contará con capas destinadas a la protección QBR. Entre las nuevas tecnologías estudiadas se encuentran materiales cerámicos avanzados, materiales compuestos y textiles electrónicos.

Al igual que los civiles, los soldados prestan cada vez más atención a su salud y bienestar. Según el centro de Natick, las dietas suplementarias serán un área fundamental, al igual que el sueño y el ejercicio físico.

Los sensores médicos y psicológicos permitirán mejorar el rendimiento y el sostenimiento. El traje estará equipado con sensores capaces de controlar signos vitales como el electrocardiograma, la temperatura interna y externa y el consumo de calorías. Tanto el comandante como el médico podrán acceder a esa información. También se estudian la administración directa de nutrientes o medicamentos y el autotratamiento de heridas.

Uno de los conceptos futuristas consiste en un traje que pueda utilizarse tanto en climas fríos como cálidos. Un sistema de climatización evitará que el soldado deba transportar vestimenta adicional. La DARPA estudia un sistema de circulación de fluidos dentro del traje para enfriar o calentar el cuerpo. El calor y el frío constituyen causas importantes de bajas durante el combate y el entrenamiento.

El traje también podrá interactuar con el entorno. Su camuflaje podría oscurecerse o aclararse según las condiciones ambientales, además de volverse más o menos impermeable en función del clima.

A partir de la experiencia rusa en Chechenia, donde los francotiradores y las trampas constituían las principales amenazas, se prestará especial atención a estas áreas. Otro de los esfuerzos comprende el desarrollo de sistemas para la detección de minas.

Los requisitos energéticos del OFW son particularmente exigentes. La autonomía prevista —el sistema deberá mantener operaciones continuas durante 72 horas— otorga una gran importancia a la logística.

Este requisito deberá satisfacerse mediante el uso de mulas robóticas y celdas de energía desarrolladas por la DARPA. También se investigan alternativas como microturbinas, paneles solares instalados en el casco y sistemas de reabastecimiento aéreo autoguiado.

Otro aspecto radical del OFW es su intento de resolver el problema del peso. Se busca evitar la apariencia de «árbol de Navidad» del soldado, cargado con una cantidad creciente de cachivaches independientes, y reemplazarla por unos pocos sistemas básicos e integrados.

Tradicionalmente, cada nuevo elemento se añadía al equipo del soldado sin considerar cómo se integraría con el conjunto. El Ejército de Estados Unidos siempre ha trabajado en la reducción del peso, pero rara vez lo ha hecho desde una perspectiva integral. El peso constituye un problema grave, y una mayor integración evitará que el soldado deseche aquello que considera innecesario para combatir. Si el programa tiene éxito, el sistema OFW pesará como máximo 23 kilogramos.

El OFW operará sensores remotos que no estarán instalados directamente en el sistema y dispondrá de medios de apoyo como las «mulas» robóticas: vehículos todoterreno semiautónomos capaces de transportar sistemas de purificación de agua, cargadores de baterías, reservas de munición, alimentos y otros elementos.

Las mulas también podrán desplegar «perros» y «águilas», es decir, vehículos terrestres y aéreos no tripulados equipados con sensores para misiones de reconocimiento e inteligencia.

Estas plataformas robóticas serán desarrolladas como parte integral del sistema OFW y se utilizarán en el nivel del grupo de combate. Estos medios adicionales incluso podrán funcionar como plataformas de armas, por ejemplo para el transporte y empleo de morteros.

La mula transportará parte del equipo que normalmente no lleva el soldado y cumplirá otras funciones de apoyo. Sus sensores podrán incluir sistemas FLIR, cámaras térmicas y sensores QBR. Este concepto ya fue utilizado en Afganistán con mulas reales. Representa un paso importante para reducir el peso transportado por el soldado desde los 45 kilogramos actuales hasta una cifra de entre 18 y 23 kilogramos.

Entre 2000 y 2001, cinco grupos de empresas examinaron los planes del OFW. Se llegó a la conclusión de que para 2010 podría alcanzarse el 60 % de los requisitos de rendimiento deseados, mientras que el 100 % podría conseguirse en 2018.


Un maniquí muestra un prototipo del OFW durante la presentación del concepto en el Pentágono, en 2002.

La solicitud de propuestas —Request for Proposals o RFP— fue publicada en marzo de 2002. El 29 de agosto de ese año, el Natick Soldier Center adjudicó a los equipos industriales dirigidos por Exponent Inc. y General Dynamics el desarrollo de la Fase I, correspondiente al concepto y desarrollo tecnológico. Esta fase, valorada en 7,5 millones de dólares, tuvo una duración de ocho meses.

La decisión de emplear dos integradores de sistemas tenía como objetivo fomentar la creatividad y generar una competencia entre ambos equipos.

General Dynamics fue seleccionada en febrero de 2003 para desarrollar las fases II y III. Recibió un contrato de 59,9 millones de dólares, cuyo valor podría alcanzar los 791 millones. La empresa debería completar el diseño detallado para 2005 y producir dos prototipos. Durante la Fase III se construirían cincuenta prototipos del OFW para realizar pruebas de campo y de interoperabilidad con el FCS hasta 2006.

Los planes contemplaban completar la primera versión del OFW en 2006. La primera unidad debía recibir el sistema entre 2008 y 2012, al igual que el FCS, mientras que su utilización a gran escala estaba prevista para 2018.

El Bloque II del OFW se desarrollaría en paralelo con el Bloque II del FCS. Los contratistas trabajarían con el Gobierno, las empresas seleccionadas para el programa FCS y los responsables de otros sistemas de mando y control, con el propósito de obtener beneficios comunes para ambos programas.



General Dynamics fue seleccionada para desarrollar las fases II y III del OFW.



Concepto del OFW presentado por General Dynamics.


Logotipo del OFW.


Representación conceptual del sistema Land Warrior elaborada por el Operational Forces Interface Group del Ejército de Estados Unidos.


El OFW podría contar con una versión destinada a la caballería, del mismo modo que el Land Warrior tendría las variantes Air Warrior y Mounted Warrior.



El Soldier Systems Center de Natick planeaba probar un demostrador tecnológico del OFW entre 2002 y 2008. Posteriormente, podría pasar a la fase de desarrollo y pruebas en 2008 y entrar en servicio entre 2010 y 2012. El sistema debería pesar como máximo 23 kilogramos, frente a los 40 kilogramos de los equipos disponibles con la tecnología de entonces.

Las propuestas de General Dynamics para las mulas robóticas incluían los Mini-Unmanned Ground Vehicles (MUGV), plataformas de sensores semiautónomas destinadas a ampliar la conciencia situacional y reducir los riesgos para el personal.

El Robotic Armored Assault System (RAAS) transportaría tres sistemas de armas, entre ellos un lanzagranadas, un mortero y munición anticarro.

El Robotic Infantry Support System (RISS), o mula robótica, se emplearía para reducir la carga transportada por el soldado y cumplir funciones logísticas. También podría transportar otros vehículos terrestres no tripulados.

La empresa Eagle Enterprise, integrante del equipo de Exponent, examinó tres sistemas robóticos destinados a cumplir las funciones de vehículo de apoyo individual, vehículo de apoyo del grupo de combate y vehículo de apoyo de fuego pesado. También estudió dos vehículos aéreos no tripulados ligeros.


Sistemas de armas

martes, 4 de agosto de 2026

Vehículo de desminado: Tipo 92 MBRS (Japón)

¡Una red está rota! ¿Cuál es el rendimiento del vehículo de tratamiento de campo de minas Tipo 92?

Vehículo de tratamiento de campo de minas de la Fuerza de Autodefensa Fuerza de autodefensa terrestre de Japón




Apertura de brechas con cohetes: el vehículo japonés Tipo 92

Entre las armas empleadas en tierra, las minas presentan características especialmente preocupantes. Son baratas, fáciles de colocar y pueden desplegarse en grandes cantidades. Su efecto, además, suele prolongarse mucho después de terminado el conflicto: cuando no existen registros precisos sobre su número y ubicación, continúan amenazando tanto a militares como a civiles y dificultan la recuperación de las zonas afectadas.

Un campo de minas también produce un fuerte efecto psicológico. Las tropas que deben atravesarlo desconocen dónde se encuentran los artefactos, qué extensión ocupa el campo y qué tipos de minas fueron colocados. Esa incertidumbre obliga a reducir la velocidad, interrumpe el avance y expone a las unidades al fuego enemigo.

Para el defensor, las minas permiten restringir el movimiento del adversario y reforzar una posición con relativa facilidad. El problema es que también pueden obstaculizar las operaciones propias. Por ello, la apertura rápida de brechas constituye una necesidad tanto para las fuerzas atacantes como para aquellas que deben recuperar un terreno previamente minado.

Con ese propósito, el Ejército de Autodefensa Terrestre de Japón desarrolló el vehículo de apertura de brechas en campos de minas Tipo 92. Se trata de un sistema autopropulsado que lanza cohetes equipados con cargas explosivas para abrir corredores por los que puedan avanzar vehículos militares.

Características principales del Tipo 92

Peso: aproximadamente 25 toneladas
Longitud: 7,6 metros
Anchura: aproximadamente 3 metros
Altura: aproximadamente 2,8 metros
Tripulación: 2 personas
Velocidad máxima: 50 km/h
Armamento: 2 cohetes para apertura de brechas
Corredor abierto por disparo: hasta 300 metros de largo por 5 metros de ancho
Precio unitario original aproximado: 260 millones de yenes

Las dimensiones, la tripulación y la velocidad coinciden con las especificaciones publicadas por el Ministerio de Defensa japonés. El sistema fue adoptado oficialmente en 1992 y es fabricado por IHI Aerospace.

Funcionamiento del sistema

El Tipo 92, apodado Minesweeper —«barreminas»—, dispone de dos contenedores lanzadores instalados sobre la parte superior del vehículo. Cada uno dispara un cohete que transporta una serie de cargas explosivas conectadas entre sí mediante un cable.

El cohete despliega sobre el campo de minas veintiséis bloques explosivos alineados. Una vez extendidas las cargas sobre el terreno, estas detonan de manera simultánea. La onda expansiva destruye o hace estallar las minas situadas en las proximidades y abre un corredor por el que pueden avanzar las fuerzas terrestres.

El cohete tiene un alcance aproximado de 800 metros y puede abrir una brecha de hasta 300 metros de longitud y 5 metros de anchura. Como el vehículo transporta dos cohetes, en condiciones ideales puede abrir hasta 600 metros de corredor antes de ser reabastecido. Esta capacidad representó una mejora considerable respecto de sistemas japoneses anteriores, cuyo alcance efectivo rondaba los 100 metros.

El Tipo 92 no realiza un desminado minucioso de toda la zona. Su misión es abrir rápidamente una brecha táctica que permita recuperar la movilidad de las unidades. El corredor debe ser posteriormente inspeccionado, señalizado y, cuando resulte necesario, ampliado por los ingenieros militares.

En inglés, el sistema recibe la denominación oficial de Type-92 Minefield Breaching Rocket System, abreviada MBRS.





Vehículos de la Fuerza de Autodefensa lanzarán cohetes - Estado del lanzamiento de cohetes (Fuente: Japan Ground Self-Defense Force)

Incluso una fuerza blindada numerosa puede perder gran parte de su capacidad de combate si queda detenida ante un campo de minas.

Por ese motivo, este vehículo especializado se encuentra desplegado en unidades de ingenieros de todo el país, junto con el rodillo antiminas Tipo 92. Ambos sistemas pueden emplearse de manera complementaria o por separado, según la extensión del campo minado y la rapidez con la que deba abrirse la brecha.



lunes, 3 de agosto de 2026

¿Por qué se puso de moda el Leopard 2A7?

El Absoluto Soberano de Europa 

@MAXIMUM_ODEN





¿Por qué el mundo está comprando a lo loco el «Leopard 2A7»? Déjame hablarte del «irresistible argumento de ventas» que domina con una cuota de mercado abrumadora.

En los círculos de fanáticos de los tanques, la serie Leopard 2 es una pieza imprescindible como uno de los «MBT en servicio más potentes».

La producción total de la serie supera las 3.600 unidades, y solo la línea más reciente «A7» presume de un impresionante historial en países como Alemania (más de 100 unidades), Hungría (44), Catar (62), Dinamarca (44), Noruega (54) y más.

Conocido también como «Euro-Leopard». El motivo de su dominio aplastante sobre la competencia y de sus ventas masivas radica en esas «circunstancias adultas tan racionales» que tanto encantan a los entusiastas militares.

① La conveniencia que explota las debilidades del «M1 Abrams» fabricado en EE.UU.


El rival supremo, el M1 Abrams de EE.UU., usa un motor de turbina de gas con un consumo de combustible pésimo. En cambio, el Leopard 2 cuenta con un «diésel» de altísima eficiencia. En este punto, ya conquistó el corazón de naciones medianas que no cuentan con un sistema masivo de reabastecimiento de combustible.

② Baja barrera de gobernanza y obstáculos políticos


Comprar tanques estadounidenses implica sortear aprobaciones estrictas del Congreso y acuerdos rigurosos de prevención de fugas tecnológicas. Por el contrario, Alemania es relativamente abierta y flexible en transferencias tecnológicas y producción conjunta. Esto se convirtió en un punto de venta poderoso para países que buscan operaciones independientes.

③ La culminación de un «ecosistema de defensa» abrumador


Como más de 10 países europeos ya operan el Leopard 2, la red de suministro de repuestos y el conocimiento de mantenimiento están completamente compartidos.
La rápida donación a Ucrania fue posible gracias a esta «violencia numérica» de que «todo el mundo lo tiene, así que es fácil prestarlo».

④ Y en su interior, un «tanque digital del siglo XXI»


Desde el A7, es capaz de operar el nuevo proyectil de alto explosivo multipropósito programable «DM11», disparado desde un cañón de 120 mm de 55 calibres.
Además, incorpora defensa modular intercambiable, una fuente de alimentación auxiliar (APU) para mantener el equipo electrónico en marcha 24 horas y, por fin, el tan esperado «aire acondicionado» como estándar.

En realidad, los Leopard 2 anteriores carecían (o eran insuficientes) de aire acondicionado, esencial para enfriar los duros equipos electrónicos y mantener la resistencia de la tripulación.

Desde el A7, se incorpora de forma plena junto con la APU. Es una actualización extremadamente realista e importante para que los tanques modernos, repletos de electrónica, operen a pleno rendimiento las 24 horas.

Además, el verdadero punto fuerte del A7 es su capacidad para operar el proyectil multipropósito «DM11». El detonador de la carga se puede programar. Modos como la explosión aérea para destruir con precisión enemigos detrás de paredes, lo que hace que su adaptabilidad en combates urbanos sea casi ridícula de lo buena que es.

Un MBT multirrol definitivo que resiste desde las «guerras anticarros» de la Guerra Fría hasta los «combates urbanos» modernos.
No se vendió porque era de alto rendimiento.
Es un best-seller inevitable porque el paquete era perfecto: «fácil de introducir, fácil de mantener y capaz de pelear como el más fuerte».



domingo, 2 de agosto de 2026

Fusil de asalto: CZ Bren 3

Nuevo fusil modular multicalibre CZ BREN 3 de CZ

Por el equipo de SADJ






La tercera generación del popular fusil CZ BREN, que actualmente forma parte del arsenal del Ejército Checo y otras fuerzas armadas de todo el mundo, acaba de ser lanzada. Entre las fuerzas armadas internacionales que utilizan el CZ BREN se encuentran la unidad antiterrorista francesa GIGN, la Policía Federal Mexicana, la Fuerza Aérea Portuguesa y las Fuerzas Armadas Húngaras.

El innovador modelo modular multicalibre CZ BREN 3 destaca por su alta precisión, extrema durabilidad, impresionante comodidad de disparo y absoluta fiabilidad. Todas las versiones de la tercera generación del CZ BREN cumplen con los exigentes requisitos de las pruebas NATO AC/225 D/14, y los usuarios pueden confiar plenamente en ellas para un funcionamiento fiable en las condiciones más exigentes, como temperaturas extremas, agua salada, arena, barro o polvo.

“La CZ BREN 3 es el resultado de las opiniones recibidas de soldados, policías y miembros de fuerzas especiales de todo el mundo, equipados con la anterior serie CZ BREN. Nuestros expertos han aplicado de forma innovadora esta vasta experiencia a la nueva generación de la CZ BREN 3, con especial énfasis en la mejora de características clave como una ergonomía sofisticada y la consiguiente comodidad de disparo. Todo esto nos lleva a creer que nuestro nuevo producto estrella en el segmento de fusiles de fuego selectivo tendrá un gran éxito entre las fuerzas militares y de seguridad”, declaró Jan Zajic, CEO y Presidente del Consejo de Administración de CZ.



La CZ BREN 3 está disponible en dos calibres estándar y varias longitudes de cañón. La versión en calibre 5.56 × 45 OTAN está disponible con cañones de 7″, 11″, 14.5″ o 16.5″. La versión en calibre 300 AAC Blackout está disponible con cañones de 7″ o 9″. Todos los cañones están forjados en frío mediante martillado, lo que garantiza una alta precisión, y su ya impresionante durabilidad se ve incrementada radicalmente gracias a un ánima cromada. La extracción de gases de combustión se puede ajustar con un regulador de puerto de gas de tres posiciones, lo que optimiza el funcionamiento al usar un silenciador o en condiciones adversas o con acumulación de residuos en el arma.


La CZ BREN 3 cuenta con un sistema de impacto de gas indirecto con un pistón de carrera corta y un cerrojo rotativo.

Los controles, totalmente ambidiestros y de estilo AR, incluyen un selector de modo de disparo de 45° (seguro/tiro único/automático), liberación del cargador y retén/liberador del cerrojo (en el lado izquierdo del cajón de mecanismos y dentro del guardamonte). La palanca de carga no recíproca se encuentra a ambos lados del arma. Un lado tiene una palanca fija y el otro una plegable, siendo ambas intercambiables.


Habrá variantes de 7 y 9 pulgadas de la CZ BREN 3 con recámara para 5.56 NATO y 300 BLK.

La serie CZ BREN 3 está equipada con una culata telescópica plegable de cuatro posiciones fabricada en un polímero de alta resistencia. Sin embargo, también está disponible una culata telescópica de cuatro posiciones estilo PDW. Una de las características clave de la alta modularidad de la CZ BREN 3 es su guardamanos extendido, fácilmente reemplazable, fabricado en aleación de aluminio de alta resistencia. El guardamanos extendido estándar cuenta con una interfaz M-LOK para el montaje de una amplia gama de accesorios, como miras, linternas, marcadores láser y más. El usuario también puede elegir entre un guardamanos STANAG 4694 o uno preparado para silenciador; este último está dimensionado para el montaje de un silenciador. Un total de siete puntos de fijación QD en todas las versiones ofrecen más opciones para la colocación de correas portafusil.


La CZ BREN 3 cuenta con un extractor doble.

En resumen, la CZ BREN 3 es un fusil de servicio avanzado para el siglo XXI. Sin importar dónde te encuentres ni las situaciones a las que te enfrentes, puedes contar con la precisión, la fiabilidad y el rendimiento avanzado que necesitas para completar tu misión con éxito.

La serie CZ BREN 3, totalmente automática, solo está disponible para uso de las fuerzas armadas oficiales.


sábado, 1 de agosto de 2026

Prototipo: Vehículo Tucker

Vehículo blindado Tucker





El vehículo blindado Tucker se desarrolló con la afirmación de que su motor V12 le proporcionaba una potencia descomunal y una velocidad máxima de ¡183 km/h! ¡Era rapidísimo! Pero, ¿de qué servía semejante velocidad? El eslogan publicitario que aseguraba que su cañón de 37 mm podía perseguir y derribar aeronaves lentas fue finalmente rechazado.



jueves, 30 de julio de 2026

Francia: El Jaguar prepara sus garras

Blindado Jaguar





En pelotón, el Jaguar se impone como la herramienta de la superioridad táctica. Adquisición, movilidad, potencia de fuego: en el corazón del #BattleLabJaguar, el #1REC domina el combate blindado y forja los saberes de mañana.




En Mailly-le-Camp, un pelotón #Jaguar del RICM ha sido comprometido en el marco del CIADA (campo interarmas de las divisiones de aplicación) en beneficio de los tenientes de la Escuela de Caballería.  
¡Camuflaje MUY exitoso!!   
#CAMTAC V2!