domingo, 25 de octubre de 2026

Racionalidad de fuego en las guerras napoleónicas

Por qué la columna guardó silencio: La racionalidad bajo fuego






Las normas prescribían el despliegue en línea antes de la batalla decisiva. En realidad, la columna a menudo llegaba al enemigo sin desplegarse. Esto no se debía a imprudencia, sino al juicio sereno del comandante bajo fuego enemigo.


Las normas de 1791 eran claras: antes del enfrentamiento decisivo, la columna se desplegaba en línea y la infantería recibía al enemigo con fuego. Así razonaban los comandantes franceses letrados, y así se veía en el campo de desfiles. Pero en las batallas reales, ocurría una y otra vez algo diferente: la columna llegaba hasta el enemigo, pero nunca formaba una línea. De ahí surgió el mito del «ariete ciego». El ejército que había conquistado media Europa conocía sus normas. Así pues, el problema no era la ignorancia, sino otra cosa. Es esta «otra cosa» la que hay que desentrañar.

Un minuto transcurrió en voleas

La decisión de desplegarse o no la toma un solo hombre en un minuto, no todo el ejército. Para transformar una columna en una línea, hay que detener el movimiento, girar las compañías, reorganizar las filas, restablecer los intervalos y solo entonces avanzar de nuevo en un amplio frente. Para un batallón bien entrenado, todo esto llevaba uno o dos minutos. Para un batallón formado apresuradamente, llevaba mucho más tiempo, y a veces ni siquiera se llegaba a completar.

El problema es que estos minutos no se cuentan con el reloj, sino con las descargas enemigas. A una distancia donde el fuego de mosquete puede alcanzar un objetivo (unos cien metros, y la metralla puede llegar hasta tres veces más lejos), cada segundo de inmovilidad es valioso. Un comandante que levanta la mano para dar la orden de desplegarse lo paga con hombres. Y entonces todo se le viene encima de golpe: el miedo por la línea, la cuenta atrás, los nervios de los nuevos reclutas.




FORMACIONES TÁCTICAS DE LA INFANTERÍA FRANCESA. REGLAMENTO DE 1791

Izquierda

«FORMACIÓN EN LÍNEA»

«BATALLÓN DESPLEGADO EN UNA LÍNEA DE DOS FILAS»

  • Flechas que indican la orientación del frente

  • «LÍNEA»

Derecha

«FORMACIÓN EN COLUMNA»

«BATALLÓN EN COLUMNA POR COMPAÑÍAS»

  • Flechas que indican la dirección del movimiento

  • «COLUMNA»


El esqueleto del sistema que está siendo desmantelado

Las normas describían una geometría casi perfecta: las compañías giraban, se cerraban, se alineaban y ante nosotros se extendía una sólida muralla de mosquetes. En el campo de instrucción, con soldados experimentados y suboficiales competentes, esto funcionaba. Pero tras las primeras campañas, el ejército real de Napoleón se parecía cada vez menos a un regimiento modelo. Pérdidas enormes, reclutamiento constante, una perpetua falta de tiempo: los batallones se formaban con reclutas novatos y se enviaban casi de inmediato a la batalla o a una marcha.

La pérdida de suboficiales y cabos experimentados era especialmente dolorosa. Son la columna vertebral de la formación: mantienen la alineación, recogen las órdenes de los oficiales y las transmiten hacia abajo, impidiendo que las filas se dispersen. Cuando esta capa se ve afectada o está mal entrenada, cualquier formación compleja se convierte en una lotería. Las compañías se amontonan, los intervalos se rompen y, en lugar de una línea, se forma una multitud.

El despliegue bajo fuego es una de las formaciones más difíciles: exige calma y coordinación en un lugar donde las balas de cañón caen sobre la gente. Para una unidad experimentada en combate, esto es rutinario, pero para un batallón de reclutas, es una prueba en la que la formación puede desmoronarse fácilmente. De ahí el primer cálculo del comandante: los hombres mantienen la columna casi instintivamente, pero una línea bajo fuego sigue requiriendo habilidad.


El precio de detenerse y el precio del miedo


Mientras un batallón permanece en formación, se convierte en un blanco ideal. La densa masa apenas se mueve, mientras la metralla y el fuego de mosquete caen metódicamente sobre ella. Las bajas aumentan, el ímpetu ofensivo se desvanece y cuanto más se prolonga la reorganización, peor se vuelve la situación. Esto da lugar a una idea perfectamente razonable: es mejor alcanzar rápidamente la altura de las bayonetas en columna que permanecer bajo fuego enemigo mientras se reorganiza. Si el enemigo está cerca, un ataque decisivo en los últimos metros puede ser más barato que una línea ordenada. Así, resulta que una columna inmóvil es más cara que una rápida.

La presión del fuego se ve agravada por la presión del miedo, y esta es la más subestimada de todas. Un soldado experimenta una columna y una línea de manera diferente. Una columna da una sensación de masa: las espaldas de los camaradas al frente, los amigos detrás y a los lados, un hombre se mueve como parte de un cuerpo grande y denso. Una línea es algo completamente distinto. Es larga y delgada. No hay densidad. Detrás de la retaguardia, casi no hay nada. Y de repente te das cuenta de que estás a la vista de todos.

Intentemos adoptar esta formación. Eres un recluta en una de las primeras filas de la columna. Delante hay una cresta, y detrás, como sabes, está la línea y la batería enemigas. Las balas de cañón ya están impactando la columna, varios hombres caen cerca, y el aire silba con la metralla. Y en ese momento suena la orden: no "adelante", sino "alto, desplázate en línea". Tienes que detenerte bajo fuego, dar un paso al costado, sujetar a tu compañero con el codo, escuchar a través del rugido del suboficial cómo la muerte se lleva a los hombres de la línea. Para un soldado inexperto, esto es casi insoportable. Es mucho más claro simplemente avanzar con todos los demás.

He aquí otra razón para mantenerse en la columna. Cuando una unidad nerviosa se despliega bajo fuego, el riesgo de pánico aumenta drásticamente: el miedo de uno se transmite instantáneamente a sus vecinos, y la línea se desmorona. En una columna densa, el mismo soldado asustado queda atrapado por la masa y continúa moviéndose casi automáticamente. Mantener la columna en este punto resulta ser una forma de preservar la frágil moral de las tropas inexpertas, y no una señal de ceguera táctica.



«COLUMNA DE MARCHA»
  • Infantería francesa (en marcha)

  • Camino

  • Movimiento

COLUMNA DE MARCHA: ESTRECHA, LARGA, PARA EL DESPLAZAMIENTO

(Formación de marcha, organizada por escuadras o pelotones)

COLUMNA DE ATAQUE

(ATTACK COLUMN – COLONNE D’ATTAQUE)

  • Infantería francesa (ataque)

  • Enemigo (formado en línea)

COLUMNA DE ATAQUE: ANCHA, COMPACTA, DE COMBATE

(Organizada por batallones y desplegada en dirección al enemigo)



Fuego e impacto: una lógica diferente


Hasta ahora, nos hemos centrado en por qué el despliegue era peligroso o difícil. Pero existe otro argumento que explica por qué a veces no se consideraba necesario. El historiador Paddy Griffith, en particular, señala lo siguiente: la práctica francesa dividió cada vez más las funciones entre los elementos de la formación de batalla. En este caso, abandonar la línea dejó de ser una concesión a las circunstancias y se convirtió en una acción deliberada.

En términos sencillos, la división del trabajo se veía así:

  • Los fusileros ( tirailleurs ), en formación dispersa, entablan un tiroteo, neutralizan a oficiales y artilleros, y sondean la posición.
  • La artillería dispara contra la línea enemiga, intentando desorganizar y diezmar sus filas y minar la moral de los soldados.
  • La columna entra en último lugar y asesta el golpe decisivo al enemigo, ya debilitado.

En un sistema así, la columna se convierte en un instrumento de ataque, y no tiene sentido mantenerla enfrascada en un tiroteo prolongado. Desplegarla en línea para un combate significa agotarla, robarle impulso y exponerla al fuego de respuesta. Los tiroteos tienen sus especialistas: líneas y baterías. La columna debe mantener su capacidad de ataque el mayor tiempo posible, arremetiendo contra el enemigo con una bayoneta o una breve descarga a quemarropa justo antes de la carga.

Es tentador establecer un paralelismo con la actual división entre armas de fuego y de ataque, pero no conviene forzarlo demasiado. El principio general es el mismo: algunas unidades están diseñadas para infligir fuego, otras para atacar y consolidar el éxito. Para los franceses, los fusileros y la artillería eran la capa de fuego, mientras que la columna era la capa de choque. Entendida de esta manera, el lento despliegue de la columna ya no es un error, sino parte del diseño. Al menos en teoría.



ESQUEMA TÁCTICO: REGIMIENTO FRANCÉS AL ATAQUE

(Época napoleónica)

  • Aproximación en columna

  • Despliegue en línea

  • Posición hipotética del enemigo

  • Combate de fuego

  • Cima de la colina: 124 m

La sigla FR indica a las fuerzas francesas.



Dónde se justificaba el cálculo y dónde se desmoronaba.

Abandonar la línea, entonces, fue una decisión arriesgada pero sensata. Como toda decisión en la guerra, tuvo diferentes consecuencias.

  • Todo salió bien cuando los fusileros y la artillería lograron neutralizar al enemigo, los atacantes contaban con superioridad moral o numérica, y el terreno permitió que la columna superara rápidamente el último tramo peligroso. Ya debilitado, el enemigo a menudo no podía soportar la visión de una densa masa de bayonetas y se retiraba antes del combate cuerpo a cuerpo.
  • Pero todo se desmoronó donde no hubo preparación, ni apoyo, y donde había un enemigo enfrente que era un buen tirador y se mantuvo firme.

Fue en este último caso donde surgió el mito. Una densa columna avanza hacia el campo de tiro contra una línea rígida, solo para descubrir que casi todos sus mosquetes permanecen en silencio, mientras el enemigo dispara metódicamente contra la cabeza y los flancos de la formación. El instrumento de ataque, privado de entrenamiento y apoyo, se convierte en un blanco fijo.

Desde aquí, un camino directo a la Península Ibérica. Fue en España donde los franceses se enfrentaron con especial frecuencia a un enemigo que era un excelente tirador y luchaba hasta la muerte: la infantería británica, con su fuego denso y disciplinado desde una doble fila, a menudo oculta tras la cima de una colina. Allí, las deficiencias de la lógica de ataque quedaron claramente demostradas. Y allí también, los fracasos de las columnas francesas —y fueron muchos— fueron finalmente elevados por la historiografía británica a casi una regla universal. Hasta qué punto el conocido modelo de "columna gruesa contra línea delgada" se corresponde con lo que se desarrolló en estas batallas se examinará en el próximo artículo de la serie.

sábado, 24 de octubre de 2026

Vietnam: Maniobras de defensa de una región estratégica

La 416.ª Brigada Blindada: Reforzando la capacidad de combate para defender con firmeza una región estratégica



La 416.ª Brigada Blindada es una unidad militar blindada perteneciente a la Región Militar 9 del Ejército Popular de Vietnam, que opera vehículos de combate como los tanques ligeros anfibios PT-76 y los vehículos de reconocimiento BRDM-2 (todas las fotos: QDND).

Manteniendo sus heroicas tradiciones, la 416.ª Brigada Blindada (Región Militar 9) ha mejorado constantemente su calidad general y su capacidad de combate en los últimos años, contribuyendo significativamente a la firme defensa del delta del Mekong, una región estratégica vital.


Del 24 de septiembre al 8 de octubre, la 416.ª Brigada Blindada llevó a cabo evaluaciones para valorar los resultados de su programa de entrenamiento de 2026. Durante todo el proceso de pruebas, los miembros de las tripulaciones demostraron una composición estable, una gran destreza en el manejo de sus armas y equipos, y una coordinación impecable entre los integrantes de cada tripulación de vehículo.


Los resultados de la evaluación reflejaron con precisión la competencia de las tropas en el manejo de su equipo y su preparación operativa general. En el ejercicio que consistió en disparar a objetivos intermitentes mientras maniobraban en tanques PT-76, el 100 % de las tripulaciones cumplieron con los requisitos, y el 91,3 % obtuvo calificaciones de "bueno" o "excelente".


En el ejercicio de disparo a objetivos intermitentes en movimiento (realizado tanto de día como de noche), el 100 % de la tripulación tuvo un buen desempeño, obteniendo una calificación de "excelente" para el módulo. Asimismo, en la prueba de conducción integral, que requirió sortear obstáculos en terrenos complejos (tanto de día como de noche), el 100 % de la tripulación obtuvo calificaciones de "bueno" o "excelente", garantizando la seguridad absoluta tanto del personal como del equipo. En la prueba de conducción anfibia, el 100 % de las tripulaciones de los vehículos cumplieron con los requisitos, y más del 80 % obtuvo calificaciones de "bueno" o "excelente".


El éxito de esta evaluación es una clara muestra del espíritu de solidaridad y la firme determinación —plasmada en el lema «Domina tus armas y equipo; sobresale en la conducción y el tiro»— demostrada por los oficiales y soldados de la 416.ª Brigada Blindada. Esto sienta una base sólida para que la Brigada continúe construyendo una unidad integralmente fuerte, «ejemplar y sobresaliente», y plenamente preparada para emprender y completar con éxito cualquier misión que se le asigne.


Para lograr estos resultados, el Comité del Partido y el Mando de la Brigada brindaron un liderazgo y una dirección integrales y cercanos para todas las actividades de entrenamiento desde el comienzo del año. Las secciones de personal especializado asesoraron de manera proactiva y eficaz en el desarrollo de los planes de entrenamiento, así como en la ejecución organizada y rigurosa de los programas de entrenamiento.


Los comités y comandantes del partido, en todos los niveles, tomaron la iniciativa de adaptar el contenido del entrenamiento, garantizando una instrucción integral y exhaustiva tanto para cada miembro de la tripulación como para la tripulación en su conjunto. Esto permitió al personal dominar sus habilidades individuales a la vez que perfeccionaban su capacidad de coordinación y de operar de forma cohesionada como una unidad de combate integrada. 

 QDND 

viernes, 23 de octubre de 2026

Vehículo de tareas pesadas Wanshan WS2400



Vehículo de tareas pesadas Wanshan WS2400 

NOMBRE: Wanshan WS2400

CONTRATISTAS: Wanshan Especial Manufactory Vehicles

ESTADO DE SERVICIO: El vehículo se utiliza principalmente como transportador-erector-lanzador (TEL) del sistema de misiles balísticos tierra-tierra DF-11 (M-11)

PROGRAMA

La Wanshan Serie WS2400 es un vehículo pesado de 20 toneladas sobre la base del (TEL) transportador-erector-lanzador rusa MAZ543 de Tecnología de Misiles superficie-superficie. La variante básica WS2400 es un TEL 8X8 para llevar el DF-11 (M-11) de mediano alcance del misil balístico tierra-superficie.

Otras variantes incluyen el WS2300 y WS2500 6X6 10X8, los cuales fueron introducidos en 1999 y 2000 respectivamente.


TEL del misil balístico DF-11 basado en el vehículo 8X8 WS2400

Sinodefense (c)

jueves, 22 de octubre de 2026

Cañón 120 K/78

Cañón finlandés 120 K/78 (antes francés de Bange 120 mle. 1878) en la Guerra de Continuación.



Estas armas fueron apodadas "Niukkasen hyppyheikit" o "Henries saltarines de Niukkanen", en referencia al ministro de Defensa, Juho Niukkanen.

"Niukka" también se traduce aproximadamente como "tacaño", lo que sugiere que la tacañería fue la razón por la que no se adquirieron armas más modernas.






miércoles, 21 de octubre de 2026

Vehículo híbrido: Austro-Daimler ADMK Mulus

Vehículo Austro-Daimler ADMK Mulus





El Austro-Daimler ADMK Mulus (conocido como Motor-Karrette) fue un vehículo militar híbrido de rueda y oruga desarrollado por Austro-Daimler para el Ejército Federal Austríaco (Bundesheer) a mediados de la década de 1930. Podía circular sobre sus orugas para terrenos difíciles o levantar las ruedas auxiliares para adaptarse a diferentes superficies.


 
Características Principales
  • Diseño híbrido: Capaz de rodar sobre orugas o utilizar ruedas de apoyo según el tipo de terreno.
  • Uso militar: Empleado como transporte ligero de carga, logística y soporte para ametralladoras en zonas montañosas.
  • Peso y dimensiones: Con un peso aproximado de 1,73 toneladas en su versión básica, medía 2,60 metros de largo y cerca de 1,04 metros de ancho.
  • Variantes: Se fabricó también la versión mejorada ADMK/WARK, con mayor capacidad de carga y dimensiones ampliadas. [1, 3]
Si deseas profundizar, dime si te interesa conocer sobre:
  • Sus especificaciones técnicas y motor
  • Su historial de servicio durante el periodo de entreguerras y la Segunda Guerra Mundial


martes, 20 de octubre de 2026

SPAAG: Flakpanzer 341

Flakpanzer 341




El 3,7 cm Flakzwilling auf Panther Fahrgestell, también conocido como Flakpanzer 341, fue un cañón antiaéreo autopropulsado alemán desarrollado por Rheinmetall durante la Segunda Guerra Mundial.

Estaba previsto que llevara dos cañones Flak 341 de 3,7 cm montados en una torreta giratoria completamente cerrada, instalada sobre el chasis de un tanque Panther.

lunes, 19 de octubre de 2026

Guerra del Chaco: El fusil mataparaguayos

Lo que usted tiene que saber de los fusiles “Mataparaguayos”




Foto: fusiles máuser “mataparaguayo” (español) y fusil máuser belga, notar la diferencia en su longitud (lámina del colega Ing. Rafael Mariotti)

 

Ayer hemos visto un posteo que tenía por objetivo demostrar que las deficiencias de los fusiles llamados “mataparaguayos” era un hándicap en contra de nuestro país en este guerra y que no era el armamento adecuado para nuestros soldados, las frases: “El fusil es el pan del soldado” ó “¿Ahora entienden porque el soldado paraguayo, lo primero que buscaba era un fusil del enemigo caído?.” quieren dar a entender que con las deficiencias señaladas esos fusiles fueron así introducidos a la guerra de la mano de todos los soldados paraguayos que no estaban confiados en su armamento. El broche de oro del posteo es una acusación contra los gobernantes del momento por su irresponsabilidad en no verificar la calidad del armamento.
Es menester entonces que usted, amigo forista, se informe de todas las circunstancias de este armamento ya que si lo hace sólo en función al posteo citado usted querrá –por supuesto- quemar la foto de Eusebio Ayala, Eligio, José P. y toda la pléyade metilena del momento.
Empezamos.

La compra

Al Dr. Eusebio Ayala, ministro del Paraguay en Washington, le piden de urgencia –el 18 de agosto de 1925- que se encargue de la compra de fusiles en Europa para proveer de armamento a los planes del Gral. Schenoni y para tal menester viaja al viejo mundo. En España firma un contrato de fabricación de fusiles y carabinas maúser ya pre aprobado por el gobierno nacional con la madre patria ya que de los tres países que fabricaban el modelo máuser deseado, España, Bélgica y Suiza, el primero fue el único que se prestó a la fabricación inmediata del armamento, los otros dos se habían negado habida cuenta el cúmulo impresionante de pedidos por varios años que tenía. Alemania, país del creador del modelo, estaba afectado por una interdicción del Tratado de Versalles y no fabricaba armas. Francia, Inglaterra y Austria fabricaban otro modelo de fusil.
En los mismos días que España había entregado un pedido a Brasil de 50.000 fusiles máuser, el Paraguay concretaba la compra de unos 10.000 fusiles y carabinas en Marzo de 1926, un año antes de lo de Rojas Silva en Sorpresa.

Los primeros inconvenientes

De entrada no más se tuvo el primer inconveniente. La Fábrica española de Toledo no fabricaba fusiles del 7,65 mm del pedido paraguayo, los hacía de 7 mm y la adaptación de la maquinaria española al calibre pedido le costó al país unos 100 mil pesos oro adicionales.
El segundo inconveniente resultaba del acero usado en la fabricación del tubo cañón ya que los españoles solo utilizaban el acero de Trubia, con cromo y niquel pero sin tugsteno y ello suponía una diferencia en la calidad si se compara con fusiles que usaban una aleación más cara (cromo-niquel, vanadio y tungsteno). El asunto era simple, el único país que nos podía fabricar fusiles y entregarlos en un plazo razonable no tenía minas de tungsteno, había que traerlo de Rusia o China antes que los bolivianos se metieran ya en territorio ocupado por el Paraguay. Y así, los mismos mausers que dotaban a los soldados españoles y brasileños fueron fabricados para los paraguayos que así tendrían fusiles –sin tungsteno- pero no garrotes. En total 8.463 fusiles y 1.900 carabinas (mas cortas) y todo por 300 mil dólares de la época. Se debe decir que los gobernantes paraguayos eran conscientes de la ausencia del tungsteno en el tubo cañón de estos fusiles y no es que hayan sido sorprendidos en su buena o mala fé, sencillamente aceptaron ese fusil con esa condición habida cuenta la delicada situación en el Chaco.
El contrato establecía que el 100% de los fusiles debían ser entregados a los 10 meses, el 5 de febrero de 1927.
Por razones internas de España (remoción de personal militar de la fábrica y breve cierre de la misma) los fusiles empezaron a llegar unos meses después del caso de Rojas Silva (Feb. 1927) en partidas fraccionadas hasta completar el pedido.

Las pruebas

Las primeras pruebas mostraron deficiencias en varios de los fusiles testeados que dieron rienda suelta a la crítica de la oposición al gobierno liberal quienes denunciaron que los fusiles “explotaban” dañando al soldado de allí lo de “mataparaguayo”.
Hecha la reclamación a España, dicho país pidió –no sin extrañeza- que se le envíen los fusiles dañados sobre todo los que tenían el tubo estallado en su extremo y de su revisión los españoles solicitaron se les enviase los proyectiles que estaban siendo usados en Paraguay y cumplido el pedido dictaminaron que se trataba de la munición la que no contaba con sustancias estabilizantes lo que producía más de 4.500 atmósferas de presión en la recámara. Los españoles advirtieron que si bien en el contrato establecía que sus fusiles aguantarían hasta 4.500 atmósferas ello sería con pólvora impulsiva y no con explosiva como la usada en las pruebas paraguayas. Esto fue corroborado por el propio José Bozzano que viajó a España a tomar conocimiento del descubrimiento de los españoles y les dio la razón al final de todo.
Las soluciones a estos problemas.
Este problema de los tubos cañones explotados en sus extremos se solucionó de inmediato con una nueva partida de munición comprada en Europa la que ya no provocó más explosiones de ese tipo.
Otros defectos se notaron en las armas respecto del calibrado, acabado y de algunos mecanismos del cerrojo los que fueron solucionados con la decisión de comprar en Argentina hasta 2.500 tubos cañones de otro origen (quizás belga o suizos) del mismo calibre 7,65 mm (usados por el Ejército argentino) y que directamente fueron instalados en el fusil desechándose los tubos cañones españoles que presentaban esas fallas. Vemos así que esta fue una solución distinta a la anterior porque el problema era distinto.

Mas fusiles

Quedaban por ver los 7.863 restantes que mostraban los mismos síntomas pero podían ser y fueron maquinados y/o tratados en el arsenal de Sajonia.
Son los días en que una nueva partida de 7.000 flamantes fusiles máuser, esta vez ya fabricados en Bélgica con tugsteno, llegan al Paraguay en 1930, y ya habían pasado 4 años desde la fecha de la firma del contrato con los españoles y en todo ese tiempo el arsenal de Sajonia fue solucionando uno por uno los problemas menores de aquel saldo de fusiles españoles que seguían manteniendo el tubo cañón original de Toledo y así, pasamos a contar con unos 17.363 fusiles aptos que eran los 7.000 nuevos de Bélgica, los 8.463 fusiles españoles (menos los explotados) y las 1.900 carabinas españolas y así y dado que los primeros contingentes que llegaron al Chaco para Boquerón más los allí estacionados no pasaron los 12.500 soldados, una parte de ellos fue dotado con los fusiles “mataparaguayos” y la otra con todos los 7.000 belgas, ¿Por qué razón nos quedaríamos con los 7.000 mausers belgas con tugsteno en Asunción? Y esto nos dice que si no contamos la película como debe ser sacamos conclusiones apresuradas y además erradas como la del posteo que estamos contestando.
Las batallas ganadas con los fusiles “mataparaguayos”.
Cuando las acusaciones tienen el trasero al aire como es el caso del posteo que contestamos todo se ve a simple vista aunque quisiéramos taparnos la vista con las manos por el pudor. Con los fusiles mataparaguayos –ahora con sus deficiencias mecánicas solucionadas y en condiciones normales de uso- que ingresan a la guerra en Boquerón más el saldo que quedó en Asunción y que fueron entregados a los siguientes regimientos que se creaban, los paraguayos –después de Boquerón- enfrentamos la persecución a los bolivianos hasta Km.7, soportamos la contraofensiva boliviana de todo 1933 triunfando en Fernández tres veces, Toledo, Arce, Nanawa dos veces, Gondra y luego pasamos a la ofensiva con sendos triunfos en Pampa Grande y Pozo Favorito hasta llegar al “triunfo de triunfos” al más grande cachetazo que le dimos al Ejército Boliviano, CAMPO VIA, donde capturamos a 7.500 bolivianos combatiendo con los 10.363 fusiles mataparaguayos (menos los explotados) más los 7.000 fusiles belgas y otros más que veremos. Y es allí recién, en Campo Vía, que con la captura de unos 8.000 fusiles checos bolivianos, los máuser VZ 24 tan buenos como los belgas, que pasamos a cambiarlos masivamente en lugar de los “mataparaguayos” y no porque éstos hayan seguido presentando problemas sino que sencillamente eran menos maniobrables en el monte por ser más largos, al menos los fusiles españoles ya que las carabinas, también españolas, no eran cambiadas por sus usuarios, eran cortas y maniobrables y así los largos fusiles mataparaguayos volvían a la retaguardia para de nuevo ser entregados a las nuevas unidades que se presentaban para combatir y así fue un bendito “círculo vicioso” hasta que todos los soldados paraguayos en el frente tenían o mausers belgas, o mausers alemanes o mausers checos VZ24 en su totalidad, recalando los largos mausers españoles en manos de los ayudantes de choferes, enfermeros o custodios de algún fortín en la retaguardia o sobre el río.

Los fastidiosos números

Veamos los números de fusiles paraguayos máuser “normales” en la pre guerra e inicio de ella
Existencia de fusiles máuser 7,65 mm a 1923: unos 3.000.
Compra de 1930: 7.000 mauser belgas.
Compra de 1932: 5.000 mauser alemanes. Fueron recibidos en diciembre de 1932 (procedencia alemana) y dotados a los regimientos “Mcal. López”, “Yatyty Corá”, “Pitiantuta”, “Cap. Bado” y otros.
Son 15.000 fusiles máuser sin inconvenientes en su acero que comparados con los 10.363 mauser españoles sin tugsteno supone que de casi cada 3 fusiles paraguayos en el frente uno era “mataparaguayo” y de esto nadie quiere hablar porque se jode el invento.
Y aquí metemos la última deficiencia comprobada que –ex profeso- no cité más arriba y la dejé para ahora y es el sobrecalentamiento que –por falta de tungsteno- habrían sufrído esos fusiles “mataparaguayos” por uso excesivo. Pues bien, aquí debemos decir que no parece que ello haya incidido en los resultados cosechados más arriba pero con independencia de ello, y para quien no le dé importancia a los resultados porque tiene el asunto metido en el caracú, sin embargo no podrán hacer la vista gorda al hecho que a partir del tercer mes de la contienda ya había mucho más fusiles “fríos” (con tugsteno) que “recalentados” (sin tugsteno) y al promediar ella, los “recalentados” fueron a parar todos a la retaguardia. Vale decir, para quien no conoce el asunto al dedillo, que la segunda mitad de la guerra y en toda la ofensiva paraguaya a partir de enero de 1934 que nos llevó al patio trasero boliviano se hizo todo con fusiles que no eran “mataparaguayos”. Resumimos: en la primera mitad de la guerra con "mataparaguayos" nos fue bien, y en la segunda mitad sin "mataparaguayos" tambien nos fué bien.
Pero como buenos paraguayos que somos lloramos y lloraremos por los 10 mil fusiles “mataparaguayos” que no daban confianza a nuestros soldados y porque no tenían “su pan” como dice el posteo que contestamos. Es de nuestra naturaleza el lamentarnos por nuestras desgracias.
En demostración que esos fusiles funcionaban, en la pos guerra, los mismos férreos críticos de esos fusiles los vendieron a los republicanos españoles, quemes siguieron usándolos en la guerra civil de España.

Conclusión

Una cosa es denunciar las deficiencias de estos fusiles “mataparaguayos” en la pre guerra -las que existieron y no se niegan- y otra cosa es pretender “meter el perro” de que con esas deficiencias nuestros soldados entraron en la guerra cuando que ya es vox-populi que aquellos fusiles “mataparaguayos” estaban operativos en Boquerón y con ellos arrancamos esta guerra junto con muchos otros fusiles y mejores, cosechando victorias.
Para alguna gente es de suyo hacer lo que deba hacer en defensa de glorias pasadas, allá ellos. Cada quien elige la manera que quiere que se le vea, ora interesante, ora lastimera, de allí que dudé en elegir una foto para acompañar este artículo y la duda estaba en poner la foto de un máuser “mataparaguayo” -como sería de rigor- o la foto de una caja de pañuelos “Kleenex” para consuelo de quien quiera seguir llorando por este asunto con el único ánimo de tirar porquería a un gobierno de incorregibles oligarcas encopetudos que les tocó en suerte gobernar el país en una guerra victoriosa.
Y bueno, ganaron las ganas de hacer las cosas en serio para que el forista lector se forme su propia opinión y, en consecuencia, queme o no las fotos de aquellos ricachones de levita y sombreros de copa.
Buenos Días.

Fuente: LA DEFENSA DEL CHACO – Verdades y Mentiras de una victoria – Angel F. Ríos – 1989 – Asunción - El Gráfico SRL.