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domingo, 5 de abril de 2026

Doctrina antiblindados y su importancia

Doctrina Antiblindados – Por qué es importante

A pesar del auge de los drones y los fuegos de precisión, los blindados seguirán siendo una parte decisiva del combate terrestre en la guerra moderna.
Por Tavis McLaren – The Cove



Doctrina Antiblindados: la clave faltante para ganar el combate terrestre en el dominio integrado

Como hemos visto en los últimos tiempos, el campo de batalla moderno ya no se limita a líneas en un mapa o a formaciones blindadas enemigas avanzando por terreno abierto. Se extiende a redes cibernéticas, satélites, espectros electromagnéticos, zonas litorales, selvas y entornos urbanos disputados. Sin embargo, pese a la creciente complejidad de las operaciones multidominio, hay una verdad que se mantiene: el control del dominio terrestre sigue siendo fundamental.

Los vehículos blindados —tanques, vehículos de combate de infantería, líneas terrestres de comunicación y artillería móvil— siguen siendo el núcleo del dominio terrestre.[1] Si queremos que la fuerza conjunta pueda combatir y ganar en un entorno integrado, debemos contar con una doctrina antiblindados madura y bien establecida.

El retorno del blindado en el combate multidominio

Desde el Donbás hasta Gaza, los conflictos modernos demuestran que los elementos tácticos blindados siguen estando al frente de las campañas terrestres para capturar y mantener terreno. Los vehículos blindados son hoy más letales, móviles y protegidos que nunca —frecuentemente integrados en cadenas de destrucción que conectan sensores y tiradores a través de múltiples dominios.[2]

En este tipo de enfrentamientos, derrotar al blindado enemigo no es solo una necesidad táctica; es la puerta de entrada para lograr la libertad de maniobra operacional. Una doctrina antiblindados dedicada garantiza no solo la supervivencia ante el contacto, sino la capacidad de dominar al enemigo, incluso en entornos electromagnéticos hostiles, bajo amenaza constante de vigilancia ISR, y coordinando efectos con elementos Aéreos, Navales, Cibernéticos y Espaciales.[3]

La doctrina como base para la letalidad multidominio

En el espacio de batalla integrado actual, aplicar tácticas sin una doctrina clara es como operar a ciegas. El enfoque fragmentado que existe hoy en torno al combate antiblindados —repartido en distintas publicaciones y limitado a TTPs y SOPs de unidad— provoca un efecto de compartimentación que debilita la doctrina.

Es necesario contar con una doctrina antiblindados integral, que se articule con otras doctrinas clave como las tácticas a pie y las tácticas de formación, dentro de un marco común de operación integrado que exige precisión, velocidad y coordinación.

Una doctrina específica permitiría estandarizar cómo las tropas a pie, los equipos de combate y sus apoyos deben detectar, identificar y destruir amenazas blindadas —ya sea con fuego directo, municiones de precisión, drones, o efectos combinados con fuerzas conjuntas.[5]
Esta doctrina institucionalizaría tácticas escalables: planificación y ejecución de emboscadas en terreno complejo, defensas en profundidad, enfrentamientos desde múltiples ejes —todo aplicado en múltiples dominios. Transformaría acciones dispersas en esfuerzos unificados, esenciales para el combate terrestre integrado.[6]

Conocer la amenaza, moldear el combate

Una doctrina antiblindados efectiva no se limita a tácticas y técnicas; también implica un profundo conocimiento del enemigo. La doctrina debe incluir perfiles actualizados de vehículos enemigos y guías de reconocimiento blindado. ¿Qué sistemas de protección activa emplea el enemigo y cómo funcionan? ¿Qué vulnerabilidades presentan frente a ataques térmicos o por arriba?

Hay que entender cómo los enemigos combinan tanques con guerra electrónica o vigilancia mediante UAVs. Toda esta información debe estar codificada doctrinalmente y distribuida formalmente en el sistema de defensa, y no quedar relegada a presentaciones en PowerPoint o saberes informales “de tribu”.

Conocer no solo nuestro sistema, sino el sistema enemigo como un todo, nos permite dominarlo —no solo de forma cinética, sino también cognitiva y técnica, dentro de su propio sistema operativo.[7]

Planificar el combate cercano contra blindados

Integrar las consideraciones antiblindados en el ciclo de planeamiento es fundamental para tener éxito en el combate terrestre. Todos hemos estado en ejercicios donde la planificación ante amenazas blindadas fue reactiva o directamente ignorada en el diseño de la misión.

Una doctrina formal garantiza que el análisis del terreno, la cobertura de sensores, la asignación de recursos antiblindados y la planificación ISR estén incluidos desde el inicio. Esto es vital en un entorno multidominio, donde el tiempo y la coordinación con efectos conjuntos (por ejemplo, municiones merodeadoras, apoyo aéreo, vigilancia satelital) son decisivos.[8]

También orientaría a los comandantes sobre cómo emplear y distribuir los recursos antiblindados en toda la fuerza, asegurando redundancia, alcance y resiliencia —especialmente ahora que los enlaces sensor-tirador son más rápidos y frecuentes.

Más allá del equipamiento: mentalidad y entrenamiento multidominio

Combatir contra vehículos blindados es tanto un desafío psicológico como físico, y eso debe reflejarse a lo largo de todo el proceso de formación y cursos de carrera. Comandantes, planificadores y combatientes necesitan algo más que confianza en sus armas: deben tener claridad sobre su rol, confianza en los apoyos, y fe en el sistema de adquisición de blancos (la kill chain).

La doctrina antiblindados moldea y refuerza esta mentalidad. Genera la certeza de que cada nivel de comando sabe cómo combatir y vencer a amenazas blindadas enemigas —no de forma aislada, sino como parte de una fuerza integrada.[9]

Conclusión

Ganar el combate terrestre es inseparable de ganar el combate integrado, y en ese contexto, derrotar al blindaje enemigo sigue siendo una capacidad clave. La doctrina antiblindados ya no puede considerarse un tema de especialistas: es esencial para asegurar libertad de maniobra, garantizar la supervivencia y generar letalidad decisiva en operaciones multidominio.

A medida que los adversarios se modernizan y los dominios convergen, el Ejército debe dotar a su personal no solo con herramientas, sino con conocimiento —codificado, entrenado y practicado doctrinalmente.

Si realmente queremos dominar el dominio terrestre como parte de una fuerza integrada, el combate y la victoria antiblindados deben pasar de los márgenes al pensamiento doctrinario central.
La doctrina fundacional es el camino para lograr ese cambio.


Referencias:

Australian Defence Force (Army). (2022). Land Warfare Doctrine 1: The Fundamentals of Land Power. Department of Defence.

Kofman, M., & Fink, A. (2023). Lessons from the Russo-Ukrainian War for Western Armies. Center for Naval Analyses.

RAND Corporation. (2023). Modernizing Army Anti-Armor Capabilitieshttps://www.rand.org/pubs/research_reports/RRA1234-1.html

US Army TRADOC. (2022). FM 3-0: Operations. U.S. Army Training and Doctrine Command.

UK Ministry of Defence. (2022). Integrated Operating Concept 2025https://www.gov.uk/government/publications/integrated-operating-concept-2025

US Department of Defense. (2023). Joint All-Domain Command and Control (JADC2) Strategyhttps://media.defense.gov

Watling, J., & Reynolds, N. (2021). The Return of Industrial Warfare. Royal United Services Institute (RUSI). https://rusi.org/explore-our-research/publications/commentary/return-industrial-warfare

End Notes

[1] Watling, J., & Reynolds, N. (2021). The Return of Industrial Warfare. Royal United Services Institute (RUSI).

[2] Kofman, M., & Fink, A. (2023). Lessons from the Russo-Ukrainian War for Western Armies.

[3] US Army TRADOC. (2022). FM 3-0: Operations. U.S. Army Training and Doctrine Command.

[4] Examples being; LP 3.4.4 Infantry Direct Fire and Manoeuvre Support, LP 7.1.9 Equipment Recognition Guide, LP 3.1.10 Tank Regiment, LP 3.1.9 Employment of Armour, Individual Battalion SOP’s and AFV guide, such as 1RAR DFSW Handbook, 3RAR AFV guide, 7RAR AFV published SOPs, etc.

[5] Australian Defence Force (Army). (2022). Land Warfare Doctrine 1: The Fundamentals of Land Power.

[6] US Army TRADOC. (2022). FM 3-0: Operations. U.S. Army Training and Doctrine Command.

[7] RAND Corporation. (2023). Modernizing Army Anti-Armor Capabilities.

[8] UK MOD. (2022). Integrated Operating Concept 2025.

[9] Watling, J., & Reynolds, N. (2021). The Return of Industrial Warfare. Royal United Services Institute (RUSI).



domingo, 1 de febrero de 2026

Tácticas de infantería: La preparación de trincheras


Preparación para la batalla – Guerra de trincheras


Este artículo del Battle Lab del Ejército ofrece una introducción y varios consejos sobre la guerra de trincheras.
Por Army Battle Lab || The Cove



Rusia lanzó una invasión a gran escala de Ucrania en 2022. Una de las características de este conflicto ha sido el uso intensivo de trincheras. Esto llevó a muchos países a revisar sus conocimientos sobre guerra de trincheras y a considerar qué implicancias podría tener esto en conflictos futuros.

El Army Battle Lab pronto publicará un manual sobre guerra de trincheras basado en lecciones aprendidas durante la Primera Guerra Mundial, así como también en lo observado en la guerra entre Rusia y Ucrania. Este artículo ofrece algunas enseñanzas de la Gran Guerra que siguen siendo relevantes hoy.

“Cuando llegué por primera vez, lo único que hacíamos en las trincheras era andar chapoteando como patos y usar los fusiles. No pensábamos en ellas como lugares para vivir... Ahora trabajamos acá todo el tiempo, no solo por seguridad, sino también por salud. Día y noche.”

Stewart Ross, La guerra en las trincheras

¿Por qué trincheras?

Las trincheras son efectivas porque mover grandes fuerzas mecanizadas a través de territorio defendido resulta muy costoso: defensas como minas, búnkeres y fortificaciones obligan a los atacantes a pagar un alto precio en tiempo, vidas y recursos. Las trincheras y otras estructuras defensivas ayudan a que fuerzas más pequeñas o con menor movilidad puedan resistir.

La importancia de los drones (tanto para reconocimiento como para ataque), la artillería de precisión, la vigilancia aérea, etc., hace que las posiciones expuestas sean extremadamente riesgosas. Las trincheras ofrecen cobertura contra fuego indirecto, drones y observación aérea.

Atacar posiciones atrincheradas es difícil; muchas veces, es más simple y menos costoso (al menos a corto plazo) atrincherarse y defender, o bien prepararse intensamente antes de un ataque (bombardeos, campos minados, etc.).

Rockets, artillería guiada y sistemas antitanques hacen que incluso las trincheras sigan siendo vulnerables, no solo a la artillería masiva sino también al fuego dirigido. Para contrarrestar esto, las fortificaciones hoy son más profundas y multifuncionales: combinaciones de trincheras, búnkeres, campos minados, obstáculos antitanques, camuflaje, señuelos, etc.

Qué está pasando: guerra de trincheras en Ucrania

Tanto las fuerzas rusas como las ucranianas se han atrincherado extensamente: redes de trincheras, búnkeres, líneas fortificadas, trincheras de comunicación y suministro se han vuelto comunes a lo largo de muchos frentes.

En muchos sectores, el conflicto se ha vuelto una guerra estática o de posiciones – es decir, las líneas de frente se mueven lentamente y los avances se miden en cientos de metros, no en kilómetros.

Ejemplo de sistemas de fortificación complejos incluyen la Línea Surovikin, una línea defensiva construida por las fuerzas rusas en el sur y este de Ucrania. En Crimea y otras regiones donde Rusia espera contraofensivas ucranianas, se han construido redes de trincheras, zanjas antitanques, campos minados, posiciones camufladas y defensas en capas.

 

Configuración típica de líneas defensivas rusas en Zaporiyia y Jersón (Nacho Catalán / El País)

Lecciones de las trincheras en la Primera Guerra Mundial

Trincheras de fuego (líneas del frente).
Quedó demostrado que es indispensable establecer tantas líneas de trincheras continuas como sea posible. Puntos de apoyo aislados son fácilmente detectables mediante fotografías aéreas y pueden convertirse en verdaderas trampas de artillería.

En la Primera Guerra Mundial, la falta de líneas continuas fue una de las razones por las cuales los alemanes lograron infiltrar pequeñas unidades en los espacios entre los puntos de apoyo franceses. Una línea de trincheras continua no elimina la necesidad de puntos de apoyo, pero estos pueden ocultarse dentro de una red de trincheras de fuego, trincheras de comunicación y trincheras falsas.

Las trincheras continuas también tienen un valor psicológico, ya que los defensores no sienten que están aislados, como sí puede pasar cuando se los ubica en puntos aislados.

Debe haber observadores en todas las trincheras, ya sean avanzadas o de primera y segunda línea. Su tarea es alertar a sus compañeros, dar la señal para abrir fuego de barrera o repetir señales de las tropas al frente. Para esto deben contar con bengalas.

 

Soldados combatiendo en trincheras del Medio Oriente durante la Primera Guerra Mundial

Comunicaciones

Cueste lo que cueste, deben construirse numerosas trincheras de comunicación profundas hacia la retaguardia. No hacerlo bajo la excusa de que se trata de un sector “tranquilo” y que los accesos están protegidos del fuego enemigo es un acto criminal. Al momento crítico, esos accesos serán bombardeados y quedarán bloqueados, dejando aisladas a las tropas en la primera línea.

Si no hay trincheras de comunicación suficientes, se necesitarán más mensajeros, más envíos de suministros y, posiblemente, refuerzos, todo lo cual incrementará las bajas.

“Las llamadas trincheras eran apenas unos centímetros de tierra raspada con nuestras herramientas, con la tierra amontonada delante. Nos formamos en línea y nos pusimos a cavar a toda velocidad. Apenas habíamos cavado 30 cm, tuvimos que repeler un ataque. Y así seguimos hora tras hora: cavar y disparar. Esto duró días.”

Fremantle to France, 11° Batallón AIF 1914–1919 

 

Pioneros (zapadores) australianos construyendo una trinchera de comunicación hacia el frente.

Relevo de trincheras

Toma de posición.
Siempre que sea posible, un oficial y el sargento encargado de logística deben llegar varias horas antes para hacerse cargo de la trinchera: el oficial verifica los límites de la zona de la compañía, ubicación de los pelotones y puntos especiales que conviene observar de día; el sargento toma control de los materiales.

El pelotón, una vez en la trinchera de fuego, se mantiene en alerta hasta que el relevo haya sido completado y los centinelas estén apostados.

Aspectos clave que deben conocer el oficial y el sargento:

  • Cantidad de compartimentos (bays) y cuántos soldados por compartimento.

  • Número de centinelas de día y de noche y cuántos deben permanecer despiertos.

  • Horarios de “alerta” diurna y nocturna.

  • Ubicación y distancia de las líneas enemigas.

  • Si hay patrullas que saldrán, avisar a las compañías vecinas.

  • Posiciones y horarios habituales del fuego enemigo (artillería, morteros, ametralladoras).

  • Lugares usados por francotiradores enemigos.

  • Dónde reubicar a los soldados en caso de bombardeo.

  • Cantidad y ubicación de la munición en reserva (pelotón, compañía y batallón).

“El daño causado por el fuego enemigo era tan grande que en muchas partes del sendero, el barro nos llegaba hasta los muslos. La oscuridad total, la lluvia constante y el bombardeo sin pausa hicieron que el avance nos llevara ocho horas. Entre las 2 y las 3 a.m., el relevo se completó. Ninguno llegó a la trinchera sin haberse caído al menos una vez.”

El 43° Batallón

 

Ejemplo de un sistema de trincheras en la Primera Guerra Mundial

Funciones del comandante de sección al llegar:

  • Distribuir a las tropas en sus compartimentos.

  • Asegurarse de que cada jefe de compartimento entienda su tarea.

  • Cada soldado debe poder disparar hacia la base de su propio alambre de púas.

  • Todos deben saber qué hacer ante una alarma o ataque con gas.

  • Marcar los sectores peligrosos y advertir a los soldados.

  • Tener periscopios listos al amanecer.

  • Mantener contacto con las secciones vecinas (derecha e izquierda).

Disciplina en trincheras

  • Por la noche, se dispara por encima del parapeto, no por las troneras.

  • Los oficiales no deben disparar, sino dirigir el fuego.

  • Siempre debe haber un observador con binoculares y registro escrito de lo que ve.

  • Estar alerta ante francotiradores. No permitir que los soldados se expongan.

  • Garantizar horas de descanso durante el día. Dormir es esencial.

“Los otros cinco turcos tiraron granadas dentro de la trinchera, hiriendo levemente a tres hombres, y luego huyeron. Nadie les disparó, lo cual habla muy bien de la disciplina de las tropas, que se abstuvieron de abrir fuego ante un blanco tan tentador.”

Historia del 17° Batallón AIF, 1914–1918

Patrullas

  • Todo movimiento debe tener un objetivo claro, y todos los soldados deben conocerlo.

  • Desplazarse de forma lenta, por etapas, de cobertura en cobertura.

  • Aplicar los principios básicos de protección: exploradores al frente, en los flancos, cuerpo principal y retaguardia.

  • Conocer la ubicación y horarios de otras patrullas amigas.

  • Saber a qué hora se parte, cuándo se regresa y dónde enviar los reportes.

  • Conocer y usar señales de reconocimiento.

  • No llevar nada que pueda dar información al enemigo (cartas, insignias, documentos, etc.).

“Nuestra patrulla subestimó totalmente la vigilancia enemiga. En lugar de arrastrarse por tierra de nadie, simplemente caminaron agachados, y Fritz, al verlos, esperó hasta que estuvieran bien cerca para abrir fuego.”

El 41°

Francotiradores

Lecciones aprendidas en el servicio:

  • Se necesita un tirador y un observador por puesto.

  • Las troneras deben estar reforzadas con madera para no alterar el terreno.

  • El oficial encargado y los tiradores deben estar asignados exclusivamente a esta tarea durante el turno.

  • Se deben organizar relevos regulares para mantener la vigilancia de amanecer a anochecer.

“Una vez, un francotirador bien ubicado nos molestaba mucho. Como serpientes, dos australianos se arrastraron por el pastizal. El turco seguía disparando sin darse cuenta, hasta que sonaron dos tiros y los nuestros regresaron agitando el sombrero del francotirador, su equivalente a un cuero cabelludo. Desde entonces, tuvimos relativa paz.”

ANZACs imperecederos

 

Un observador usando un periscopio para detectar blancos.

Pie de trinchera

Prevención del pie de trinchera. Recomendaciones básicas:

  • Buen suministro de medias secas (una o dos mudas por día). No deben ajustar.

  • No apretar demasiado los cordones de las botas. Quitarlas un rato cada día.

  • Limpiar, secar y aceitar los pies después de usar medias mojadas. Aceitar también las piernas.

  • Mantener la circulación con pequeños ejercicios, sobre todo luego de estar quietos.

  • Proveer comida y bebida caliente.

  • Mantener las trincheras secas.

  • Hacer dos inspecciones diarias.

“Pese a todas las precauciones, no pudimos evitar del todo el temido pie de trinchera. Algunos hombres llegaban cojeando, con las botas que debían ser cortadas para revelar la hinchazón y decoloración de un principio de congelamiento.”

Historia del 48° Batallón

Conclusión

Este artículo presenta solo una pequeña muestra de consejos sobre guerra de trincheras extraídos de la Primera Guerra Mundial. Para más información sobre este tema y experiencias actuales en Ucrania, el Army Battle Lab está preparando un manual titulado Insights from Trench Warfare. Una vez publicado, podrá ser consultado por personal militar a través de la Defence Protected Network. Buscá “Army Lessons portal” y abrí “Other Lessons Publications” para ver si ya está disponible.


martes, 13 de enero de 2026

Tácticas de infantería: La evolución ucraniana bajo análisis ruso

La positiva evolución de las tácticas ucranianas



El bloguero ruso pro-Kremlin Alexéi Chadayev admite, en esencia, que las tácticas ucranianas están empezando a imponerse sobre el patrón clásico de asaltos de infantería rusos. En paralelo, el canal ucraniano de Telegram Deep State describe una evolución de los métodos de asalto rusos que busca compensar sus problemas de infantería: mayor empleo de NPK, “alas” o grupos de ataque, y drones FPV pesados, con una lógica que no siempre pasa por “ganar metros” con la primera línea, sino por bordear el frente inmediato para pegar en la retaguardia táctica, apuntando a operadores de drones y de morteros, y a los nodos que sostienen el combate. Pero, aun con esos ajustes, Chadayev sostiene que el adversario “domina cada vez más” una estrategia que él llama de “tocar el segundo violín”: una situación en la que las fuerzas rusas están empujando casi de manera constante, mientras Ucrania organiza el campo de batalla para que esa ofensiva sea lo más difícil, sangrienta y costosa posible. Y subraya que ya no se trata únicamente de la famosa “línea de drones”: el dispositivo defensivo se ha ampliado y refinado.

Según su descripción, Ucrania está colocando su artillería profundamente escalonada dentro de su despliegue, más allá del alcance de los principales drones rusos, y al mismo tiempo mantiene posiciones adelantadas y puntos críticos bien fortificados, con fuegos bien emplazados. El mecanismo, tal como lo relata, es casi una trampa repetible: cuando fuerzas rusas comienzan a moverse, neutralizan con drones un punto fuerte enemigo y avanzan para capturarlo; entonces el defensor espera a que los atacantes entren y los elimina junto con los refuerzos que van llegando. A esto se suma una presión persistente de los operadores de drones ucranianos, que no sólo “cazan” de manera sistemática sobre rutas de abastecimiento y refuerzo, sino que también capturan a las fuerzas rusas cada vez que realizan actividades cerca de posiciones u objetos que antes eran propios y ahora quedaron en una especie de frontera táctica. Chadayev agrega dos multiplicadores del desgaste: el minado constante, incluso con detonación remota, y el uso activo de “emboscadores” sobre las pocas líneas logísticas disponibles, que además están bien vigiladas. Y cuando Rusia intenta desplegar con rapidez un segundo escalón —por ejemplo, equipos de operadores de drones—, el adversario responde con una “ofensiva” táctica local que, aun a costa de pérdidas, logra su objetivo: preservar la “zona de muerte” (kill zone) entre las posiciones avanzadas rusas y las áreas de retaguardia más cercanas. Señala que en Kupiansk, por ejemplo, ese patrón habría sido aplicado con éxito varias veces, contribuyendo a la situación actual en ese sector.

A partir de esa repetición, concluye, las fuerzas rusas en todos los niveles se vuelven cada vez menos proclives a avanzar: es un intercambio inexorable entre kilómetros “ganados” y vidas, y especialmente vidas valiosas —soldados entrenados que realmente saben operar dentro de esa zona de muerte; los no preparados, dice, simplemente mueren sin producir resultado. Por eso introduce un argumento incómodo hacia adentro: el problema del “coloreado del mapa” (pintar como “propio” lo que no se controla de verdad) no sería sólo mentira de los estados mayores, sino también el resultado de una decisión moral de los comandantes. El dilema, en su formulación, es brutal: si lanzo ahora una ofensiva a fondo sin preparación, pierdo mucha gente; si, en cambio, envío unos pocos equipos hacia delante para plantar bandera y reportar, apoyado en imágenes de drones, la “presencia física” en las posiciones requeridas, salvo vidas y material. El costo de esa salida “administrativa” aparece después: una vez que esas posiciones ya quedaron “coloreadas” como propias en los mapas del mando, se vuelve imposible pedir fuegos sobre ellas —ni artillería, ni Fuerzas Aeroespaciales, ni siquiera drones— porque, oficialmente, “todo ahí ya es nuestro”. Y entonces, paradójicamente, la cuenta vuelve a pagarse igual con vidas.

domingo, 11 de enero de 2026

Combate urbano: Las lecciones de Ucrania

 

La escuela de la lucha callejera: lecciones tácticas urbanas de Ucrania

La guerra ruso-ucraniana ha sido un caso de estudio fundamental para los estrategas y planificadores militares occidentales. Los fracasos rusos ante la resistencia ucraniana han proporcionado a líderes y analistas una perspectiva del combate convencional moderno que guerras más cortas, como la de Nagorno-Karabaj , no han logrado debido a su alcance y escala. Desde las salvas iniciales hasta la lucha en curso, es evidente que el combate urbano sigue siendo crucial para las operaciones militares modernas. La aparente ineptitud rusa ha sido ampliamente difundida para el público general. Al analizar la cobertura de fuentes abiertas con mayor perspicacia, se pueden extraer varias lecciones a nivel táctico que se aplican directamente a los líderes jóvenes. Este artículo analiza algunas de esas lecciones, con especial énfasis en la lucha en entornos urbanos. Estas lecciones no son en absoluto revolucionarias, pero su combinación aquí ofrece a los líderes jóvenes una introducción útil a lo que hemos visto hasta ahora en Ucrania.

Maniobra urbana

Los pequeños equipos antitanque son extremadamente efectivos contra formaciones blindadas. Los pequeños equipos de cazadores-asesinos ucranianos han sido efectivos maniobrando en terreno urbano para lanzar misiles guiados antitanque (ATGM) contra los techos de blindaje delgado de los tanques rusos. Estos equipos son flexibles y móviles y pueden acercarse antes de atacar, imitando las tácticas utilizadas previamente por los chechenos en Grozni en la década de 1990. En un video , los miembros de un equipo antitanque ucraniano usaron edificios en ruinas para ocultar su ubicación mientras se enfrentaban a tres tanques rusos. Los tanques parecen estar perdidos en cuanto a cómo deberían reaccionar y uno de ellos se ve disparando en la dirección equivocada. Los equipos antitanque que utilizan hábilmente la cobertura y el ocultamiento que ofrece un entorno urbano pueden maniobrar para maximizar la efectividad de sus armas contra el enemigo.

Armas incendiarias

Las bombas incendiarias, como los cócteles molotov, funcionan. En la era de los Javelins y otros misiles antitanque (ATGM), las armas incendiarias simples siguen representando una amenaza. Los vehículos, a pesar de todas sus capacidades, son vulnerables al circular por zonas urbanas densas. Estas bombas incendiarias improvisadas pueden infiltrarse fácilmente en los motores de vehículos de carrocería fina, como el camión KAMAZ, obligando a las tropas rusas a atar ramas de árboles sobre los radiadores para protegerse. Los cócteles molotov pueden fundir las piezas no metálicas y las ópticas. También pueden filtrarse por las escotillas de la tripulación de vehículos blindados como los BTR .

Los civiles ucranianos comenzaron rápidamente a producir en masa estas sencillas armas durante los primeros días de la invasión. Dada la importante movilización civil de Ucrania, el uso de la bomba Molotov no requiere un equipo antitanque completamente entrenado y equipado para neutralizar o destruir vehículos enemigos. Para los escalones más pequeños, la improvisación y la determinación pueden compensar la falta de capacidades orgánicas , brindando la oportunidad de superar con creces su propia categoría. Esta es una gran lección para los oficiales subalternos y suboficiales, quienes deben ser flexibles y adaptables para encontrar soluciones creativas , especialmente en el reducido espacio de un entorno urbano contra un enemigo numéricamente superior.

Terreno

En toda Ucrania, se han erigido barricadas en las carreteras, se ha tendido alambre de púas y, en varios casos, se han sacado al exterior erizos antitanque de museos para bloquear las principales vías de acceso a las ciudades ucranianas. También se han utilizado minas terrestres para reducir la capacidad de una fuerza de maniobra para atravesar rápidamente una zona urbana. Los vehículos deben desviarse o permanecer detenidos mientras fuerzas desmontadas o vehículos de despeje especializados despejan estos obstáculos, que a su vez son vulnerables a emboscadas. En zonas donde el tiempo para despejar la zona de combate era limitado, los edificios destruidos han proporcionado un bloqueo de carreteras eficaz. Estos edificios dañados proporcionan cobertura y ocultamiento a las fuerzas ucranianas, que atacan a los vehículos y la infantería enemigos desde la sombra de edificios y túneles. Si los vehículos se desvían por una vía de acceso sin barricadas, es muy probable que se dirijan directamente a una zona de aniquilación planificada con antelación. Incluso antes del inicio de la invasión, las fuerzas ucranianas hicieron un uso eficaz de los escombros, como lo hicieron, por ejemplo, cuando resistieron durante tres meses en las ruinas del aeropuerto de Donetsk a finales de 2014. A nivel táctico, comprender el terreno es crucial para planificar cualquier operación, incluyendo la consideración de las capacidades y los desafíos que el terreno urbano, intacto o destruido, puede presentar. Al comprender el terreno , los líderes pueden situar sus fuerzas en posiciones que se complementen y mejoren con él, así como planificar zonas de aniquilación ineludibles y puntos fuertes infranqueables para sus enemigos.

Armas combinadas

Los tanques necesitan infantería e ingenieros ; la infantería y los ingenieros necesitan tanques en zonas urbanas. A lo largo del conflicto, las fuerzas blindadas rusas han avanzado en entornos urbanos sin el apoyo de infantería desmontada que actúe como protección y seguridad para sus vehículos. Esta falta de presencia de infantería permite a las fuerzas ucranianas acercarse a los blindados rusos y atacarlos directamente con armas antitanque, repitiendo los mismos fracasos que cometieron en Chechenia y los soviéticos en Afganistán . Las imágenes tomadas por las fuerzas de operaciones especiales ucranianas tras una emboscada cerca del aeropuerto de Hostomel son prueba de este fracaso . Muchos de los paracaidistas rusos murieron mientras aún estaban dentro de sus vehículos, en lugar de estar desmontados y proporcionar la seguridad que podría haber cambiado el resultado de la emboscada.

El mal uso de los blindados rusos en Ucrania ha reavivado el debate sobre su utilidad en entornos urbanos. El libro del Sargento David Bellavia, " Casa por Casa" , ofrece un ejemplo eficaz de maniobra combinada de infantería y blindados en un entorno urbano. En la Segunda Batalla de Faluya , los tanques y vehículos de combate Bradley estadounidenses se emplearon como potentes herramientas de apoyo de fuego y de penetración para la infantería, mientras esta se adelantaba a los vehículos y los protegía de los equipos antitanque enemigos armados con granadas propulsadas por cohetes. Al comparar esto con el método ruso de enviar tanques solitarios por calles estrechas sin apoyo de infantería, las deficiencias son claramente observables.

Luchando clandestinamente

Los militares deben prepararse para la guerra subterránea. El asedio de Mariúpol ha sido un punto focal de la guerra. Los defensores ucranianos se aferraron a la Planta Siderúrgica Azovstal durante casi tres meses, utilizando su red subterránea multinivel para contrarrestar la eficacia de la artillería y los blindados rusos. Estos túneles también proporcionaron refugio a miles de civiles, que permanecen atrapados. El 21 de abril, los rusos declararon la victoria en Mariúpol, indicando que no enviarían fuerzas a estos túneles para desalojar a los cientos de soldados ucranianos que aún se encontraban dentro. Vladimir Putin ordenó la suspensión para salvar vidas, ya que las fuerzas rusas carecían de la capacidad para participar en operaciones subterráneas. Esta limitación obligó a Rusia a declarar una victoria prematura, mientras que los ucranianos pudieron transmitir su continuo desafío y aún conservaron su poder de combate en la zona para mantener a los defensores acorralados. Las unidades deben estar debidamente entrenadas y equipadas para participar en operaciones subterráneas. Para los líderes jóvenes debe ser un punto de énfasis asegurarse de que ellos y sus subordinados sean tácticamente competentes y capaces de enfrentar el desafío del subterráneo para completar su misión.

La guerra será televisada

Los ucranianos han sido ávidos videógrafos de su propia guerra, con imágenes de combate de primera mano disponibles a diario. Existen innumerables videos que han proporcionado a los observadores enseñanzas en alta definición sobre tácticas efectivas de combate urbano. Sin embargo, este fenómeno de combatir ante la cámara ofrece dos lecciones sumamente importantes para los líderes jóvenes.

En primer lugar, tener teléfonos en el campo de batalla puede ser extremadamente peligroso. Al principio de la guerra, cuando oleadas de voluntarios extranjeros entraron en Ucrania, las fuerzas rusas piratearon el teléfono móvil de un voluntario británico que había estado publicando en redes sociales. Se rastreó su ubicación, y un ataque posterior con misiles de crucero rusos dejó treinta y cinco muertos. Esto sirve como un sombrío recordatorio de la importancia de la seguridad operativa táctica. Además, ataques similares nos recuerdan que si te detectan, te pueden matar .

En segundo lugar, toda maniobra en entornos urbanos será monitoreada, grabada u observada de alguna otra manera por alguien. Cualquier civil con un celular puede publicar un video de los movimientos de tropas en internet. Un solo TikTok con suficientes visualizaciones puede filtrarse en las noticias de un operador de inteligencia hostil. Los líderes subalternos deben esperar que sus movimientos sean observados y estar preparados para cambiar de posición con frecuencia para evitar convertirse en objetivos estáticos que los observadores reporten a las baterías de artillería.

A medida que la guerra en Ucrania continúa, solo habrá más lecciones que aprender de los combates. Estas lecciones se han pagado con sangre y el Ejército de Estados Unidos debe tomarlas en serio para el día en que sean los soldados estadounidenses los que estén en la contienda . El ejército estadounidense, así como la OTAN y otras fuerzas aliadas, deben priorizar el entrenamiento para el combate urbano a fin de estar preparados para luchar y ganar en este entorno.

martes, 11 de noviembre de 2025

MOUT: Cada ciudad, tiene su propio combate urbano

 

Cada ciudad es diferente. Por eso, un enfoque único para las operaciones urbanas no funcionará.

Si nos adentramos en una era en la que las fuerzas militares serán cada vez más llamadas a operar en ciudades ( y así es ), es lógico que el Ejército comience a prepararse para el terreno urbano. Pero un rápido análisis del entorno operativo global contemporáneo revela la extraordinaria diversidad de paisajes urbanos. Entonces, ¿en qué tipos de ciudades deberíamos centrarnos?

En los últimos años, el ejército estadounidense ha prestado cada vez más atención a las megaciudades (ciudades con diez millones o más de habitantes). En 2014, el Ejército realizó un proyecto de investigación de un año sobre megaciudades , que concluyó que está "mal preparado" para operar (esencialmente, para llevar a cabo cualquier misión) en una megaciudad. Otros académicos han argumentado que las ciudades medianas o incluso más pequeñas son más importantes, especialmente si se las percibe como posibles lugares de acción militar futura. Pero mientras tanto las personas como los centros del Ejército continúan escribiendo, realizando investigaciones, produciendo estudios y celebrando conferencias sobre los problemas asociados con operar en grandes ciudades, se ha dedicado muy poco esfuerzo a examinar a qué ciudades específicas del mundo debería prestar más atención el ejército estadounidense.

Muchos altos líderes militares y de seguridad nacional han reconocido tanto la necesidad de las fuerzas armadas de prepararse para operaciones militares importantes en ciudades, grandes y pequeñas, como sus capacidades inadecuadas actuales. El actual comandante del Comando de Entrenamiento y Doctrina del Ejército, el general Stephen Townsend, cree que "vamos a ver batalla en megaciudades y hay pocas maneras de evitarlo". En una línea similar, el Jefe de Estado Mayor del Ejército, el general Mark Milley, ha dicho : "Es obvio que no se puede predecir el futuro con certeza, pero hay ciertas cosas que confío en que podemos articular y sabemos que probablemente serán ciertas... [El mundo se está] urbanizando rápidamente... Necesitamos dotar de personal, organizar, entrenar y equipar a la fuerza para operaciones en áreas urbanas, áreas urbanas altamente densas, y esa es una construcción diferente. No estamos organizados así en este momento".

Pero la gran diversidad entre las ciudades del mundo hace que dicha preparación sea un desafío. Sí, tienen similitudes, pero cada una tiene cualidades notablemente individuales. Las ciudades difieren en densidad de población, desde el extremo de los 75.000 residentes por milla cuadrada de Mumbai hasta megaciudades menos densas como Los Ángeles , donde doce millones de personas se extienden en vastas extensiones, lo que le da una densidad de alrededor de 7.500 residentes por milla cuadrada. Pero como señala un estudio de 2014 sobre megaciudades , las grandes áreas urbanas también pueden variar drásticamente en una amplia gama de maneras, desde sus contextos históricos y culturales hasta su conectividad regional e internacional, flujos de recursos, perfiles de amenaza, salud, complejidad estructural y de infraestructura, y formas generales de funcionamiento. El general Milley tiene razón: el Ejército de los EE. UU. no está diseñado, tripulado ni entrenado para grandes operaciones de combate en áreas urbanas densas. Pero incluso si quisiera optimizarse para operar en tales áreas, ¿tenemos una apreciación de la gran diversidad que distingue a cada ciudad de otras?

El mundo se está volviendo más urbano, pero el ejército estadounidense no... todavía

Según las Naciones Unidas , en 2018 había 548 ciudades con al menos un millón de habitantes, cuarenta y ocho con poblaciones de entre cinco y diez millones, y treinta y tres con más de diez millones. Para 2030, se prevé que estas cifras aumenten a cuarenta y tres megaciudades, sesenta y seis con entre cinco y diez millones, y 706 con más de un millón de habitantes.

Sin embargo, a nivel estratégico, esta rápida urbanización no se refleja en la planificación militar. El ejército estadounidense se encuentra en medio de un cambio importante: una reorientación hacia adversarios estatales, similares o casi similares, tras años de combate contra actores no estatales en Afganistán, Irak y otros lugares. Sin embargo, la planificación estratégica que impulsa este cambio es esencialmente independiente de los debates en curso sobre operaciones militares en territorio urbano, a pesar de que las ciudades han sido durante mucho tiempo los centros de gravedad político y económico de los tipos de adversarios contra los que ahora nos preparamos.

Además, los recursos y sistemas disponibles dejan poca capacidad para que las unidades compensen esta supervisión estratégica a nivel operativo o táctico. La doctrina del Ejército deja claro que la inteligencia es particularmente importante en las operaciones urbanas, y también reconoce con bastante acierto que los entornos urbanos plantean desafíos únicos para la función de inteligencia en la guerra. También señala los ajustes que podrían requerir las operaciones urbanas —como enfatizar la inteligencia humana dada la densidad tanto de fuerzas amenazantes como de no combatientes— y destaca cómo las ciudades amplifican la importancia de las consideraciones civiles en comparación con las zonas rurales.

Sin embargo, no existen metodologías específicas para zonas urbanas que capaciten al personal de inteligencia para proporcionar a los comandantes el grado de comprensión necesario de una ciudad en particular. El marco estándar del Ejército para analizar las variables de la misión —METT-TC (misión, enemigo, terreno, tropas disponibles, tiempo y consideraciones civiles)— aún se utiliza, al igual que el método tradicional PMESII-PT (política, militar, económica, social, información, infraestructura, entorno físico y tiempo). Específicamente, con respecto a las consideraciones civiles, la forma doctrinal de conceptualizarlas se resume en el acrónimo ASCOPE (áreas, estructuras, capacidades, organizaciones, personas y eventos). Ciertamente, esto es más útil en entornos poblados que en despoblados. Pero, en el mejor de los casos, este método proporcionará una comprensión superficial de las características de una ciudad. No permitirá que un S-2 o un G-2 hagan cosas como mapear los flujos de recursos que mantienen el funcionamiento de una ciudad, identificar a los individuos clave con conocimiento de infraestructuras críticas, rastrear la mezcla única y dinámica de estructuras de poder formales e informales que la mantienen estable, o distinguir las dependencias y vulnerabilidades de toda la ciudad de las hiperlocales que entran en juego en un solo vecindario o en una sola calle.

Es importante corregir estas deficiencias. Pero incluso cuando esto se complete, es necesario un enfoque adecuado en los entornos urbanos dentro de un contexto que reconozca la diversidad de las ciudades. Cada ciudad requiere un enfoque único, desde la planificación estratégica hasta la ejecución táctica. Predecir los actores y las ubicaciones de las guerras futuras es una actividad compleja, llena de oportunidades para equivocarse. Pero convencidos de que es más virtuoso intentarlo que no hacerlo, nos planteamos la siguiente pregunta: ¿Qué ciudades debería considerar conceptualmente el Ejército como entornos operativos?

Para ser claros, esto no significa que sea probable que alguna de estas ciudades albergue operaciones militares estadounidenses en un futuro próximo. Sin embargo, cada una presenta características que justifican su inclusión en una lista cuyo objetivo es ayudar al Ejército a superar la idea de las ciudades como un entorno operativo monolítico y comenzar a considerar las vulnerabilidades únicas de cada ciudad y los desafíos que cada una podría plantear. Además, la lista que hemos identificado no es exhaustiva, y será mejor para el Ejército estadounidense que otros participen en el debate. Sin embargo, compilar la lista es un pequeño paso hacia la preparación.

Criterios

  • La ciudad es importante para los intereses nacionales de Estados Unidos. Estos intereses pueden estar asociados con la vitalidad económica estadounidense o mundial, la estabilidad en una región importante para Estados Unidos o amenazas a la seguridad nacional existentes o previstas.
  • La ciudad es un lugar donde probablemente habría personal estadounidense presente o desplegado, ya sea por la fuerza o por solicitud. Esto excluye las ciudades donde la asistencia estadounidense no sería bienvenida o donde la intervención militar estadounidense es altamente improbable fuera de una guerra regional o global importante.
  • La ciudad se encuentra entre aquellas para las que el ejército estadounidense está menos preparado o sobre las que tiene escaso conocimiento institucional, probablemente debido a su limitada presencia histórica. Esto descarta las ciudades estadounidenses, que, en cualquier caso, verían la participación militar estadounidense (en caso de emergencia, por ejemplo) en apoyo a las autoridades estatales y locales.
  • La ciudad tiene vínculos importantes con la economía global. Estos incluyen lo que Saskia Sassen ha identificado como ciudades globales : centros de una red global interconectada mediante la cual se transmite información y dinero. Entre 2014 y 2016, las trescientas áreas metropolitanas más grandes del mundo representaron el 67 % del crecimiento del PIB mundial. Cuanto más se concentra la infraestructura económica global en las principales áreas urbanas, mayor es la importancia de estas ciudades para los intereses estadounidenses (y mundiales).
  • La ciudad podría convertirse en un terreno militar clave; por ejemplo, las principales ciudades de Europa del Este serían cruciales para contener un avance ruso a gran escala o una toma de territorio. Si bien el terreno clave es muy específico para las operaciones militares, es razonable identificar ciudades clave en los principales planes de combate que serían cruciales en un conflicto contra competidores casi iguales.
  • La ciudad presenta una inestabilidad política descontrolada o creciente. Un factor desestabilizador importante es el crecimiento repentino de la población, algo especialmente común en las zonas subdesarrolladas del mundo. Si bien la rápida urbanización históricamente se ha correlacionado en gran medida con el crecimiento económico, hoy en día las ciudades de más rápido crecimiento del mundo se encuentran en regiones donde las economías están estancadas o en declive. Estas ciudades también podrían presentar características de lo que Robert Norton ha descrito como " ciudades salvajes ": aquellas "con una población de más de un millón de personas en un estado cuyo gobierno ha perdido la capacidad de mantener el estado de derecho dentro de los límites de la ciudad, pero sigue siendo un actor funcional en el sistema internacional más amplio". Las métricas existentes, como el " índice de fragilidad " urbana desarrollado por el Instituto Igarapé en Brasil, ayudan a evaluar las ciudades con base en estos criterios.
  • La ciudad y sus alrededores presentan una importante presencia de grupos armados (por ejemplo, insurgentes, pandillas u otras redes criminales ilícitas, o grupos de poder alternativos). El trabajo de Robert Muggah sobre ciudades frágiles ayuda a captar el potencial de fracaso urbano debido a la delincuencia, la inseguridad y la violencia, que a menudo son catalizadores de la inestabilidad.
  • La ciudad está extremadamente expuesta a desastres naturales. Hay veintiséis ciudades importantes —incluidas las megalópolis Manila, Osaka y Tokio— que corren un alto riesgo de exposición a tres o más desastres naturales graves.
  • La ciudad está atravesando o está en riesgo de sufrir una crisis humanitaria reconocida internacionalmente que podría conducir a una intervención estadounidense o internacional.

Las ciudades

Dados estos criterios, ¿qué ciudades se encuentran entre las que el ejército estadounidense debería vigilar y estudiar? Nuevamente, la lista a continuación no pretende ser exhaustiva. (Nota: Las ciudades de la lista no están clasificadas).

1. Caracas, Venezuela

La capital de Venezuela ha sido nombrada una de las ciudades más peligrosas del mundo y presenta una de las tasas de homicidios más altas. La mayoría de los crímenes violentos de la ciudad quedan sin resolver, y el gobierno estadounidense emite advertencias periódicas contra los viajes a esta ciudad de 1,9 millones de habitantes (con una población metropolitana de 2,9 millones). Mientras tanto, la ciudad continúa experimentando un rápido crecimiento poblacional en medio de los desafíos económicos a nivel nacional. Todo esto se enmarca en una de las mayores inestabilidades políticas que Venezuela ha experimentado en años.

2. Ciudad de México, México

Con una población de 8.9 millones (y una población metropolitana de 21.2 millones), la Ciudad de México es el área metropolitana más poblada del hemisferio occidental y alberga al 20% de la población total de México. También se encuentra entre las ciudades más vulnerables del mundo a los desastres naturales.

En septiembre de 2017, un terremoto de magnitud 8.2 en el sur de México dejó decenas de muertos y cientos de heridos. El terremoto también desintegró una placa tectónica de 59 kilómetros de espesor, una demostración de la ferocidad de las fuerzas que yacen bajo partes del país. Un gran terremoto en la Ciudad de México sería devastador. En 1939, un terremoto de magnitud similar mató a casi treinta mil personas en la ciudad chilena de Chillán, mucho más pequeña. Un evento de estas características pondría a prueba y potencialmente desbordaría la capacidad de respuesta ante desastres, lo que podría desencadenar una solicitud de asistencia internacional.

El crecimiento de la Ciudad de México —de 2.8 millones de habitantes en 1950 a más de veintiún millones en la actualidad— hace que esfuerzos vitales como el abastecimiento de agua a la población de la ciudad sean una tarea extraordinaria, que requiere un consumo diario equivalente a un lago de un metro de profundidad, un kilómetro de ancho y casi seis kilómetros de largo. La resiliencia de los mecanismos que sustentan tales esfuerzos se vería sometida a una enorme presión ante un desastre.

3. Saná, Yemen

Saná ( población: 1,9 millones ) es la ciudad más grande de Yemen y el centro de la gobernación de Saná. Si bien es la capital constitucional de Yemen, el conflicto en el país llevó a que Adén se convirtiera en la capital temporal en 2015. Saná es una de las capitales más altas del mundo, a una altitud de 2300 metros, y su casco antiguo es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, lo que la convierte en una ciudad repleta de estructuras de importancia cultural, lo cual tendría implicaciones operativas para las fuerzas militares.

Yemen se encuentra sumido en una amarga guerra civil desde 2015, mientras la coalición liderada por Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos apoya al gobierno del presidente Abd Rabbu Mansour Hadi contra el movimiento hutí, que controla la capital, Saná. Veinticuatro millones de personas siguen necesitando asistencia humanitaria y las Naciones Unidas advirtieron a finales de 2018 que el país corría el riesgo de sufrir una hambruna masiva. Según las evaluaciones más recientes, 63.500 yemeníes sufren niveles catastróficos de inseguridad alimentaria. Yemen también registra el peor brote de cólera de la historia moderna , con más de un millón de afectados.

4. Karachi, Pakistán

Con una población estimada de más de dieciséis millones y una población metropolitana que alcanza los veintitrés millones, Karachi es la séptima aglomeración urbana más grande del mundo y la ciudad más grande del mundo musulmán. Con más de sesenta y tres mil habitantes por milla cuadrada, se encuentra entre las megaciudades más densas del mundo.

Entre 1998 y 2011, la población de Karachi aumentó a más del doble, el crecimiento más rápido de cualquier área metropolitana del mundo. En parte debido a este crecimiento (alrededor de 45.000 inmigrantes llegan a Karachi cada mes desde todo Pakistán), se estima que hasta el 65 por ciento de los residentes viven en barrios marginales. Vulnerable al cambio climático y propensa a problemas crónicos con el acceso al agua , política impredecible y disturbios civiles , la gran escala de la ciudad aumenta el riesgo de que pequeñas crisis puedan convertirse en una que las autoridades de Karachi (y de Pakistán) tengan dificultades para contener. Su papel en el panorama yihadista global (los atentados de Bombay de 2008 fueron monitoreados y coordinados desde una sala de control en Karachi) aumenta el nivel de los intereses estadounidenses en la ciudad.

Finalmente, un escenario desfavorable que sigue preocupando a los analistas que estudian la región es el de una "bomba nuclear suelta". Dado que Karachi alberga una importante central nuclear (y se están construyendo dos reactores más en las cercanías), la pregunta de cómo podría responder Estados Unidos a tal escenario —y el impacto que la propia ciudad tendría en esa respuesta— si fuera importante.

5. Lagos, Nigeria

Según el proyecto 100 Ciudades Resilientes de la Fundación Rockefeller, Lagos (con una población de veintiún millones , en comparación con tan solo 1,4 millones en 1970) es especialmente susceptible a los daños causados ​​por el aumento del nivel del mar y la erosión costera, que ya han provocado un deterioro de la calidad del agua, la destrucción de la infraestructura de drenaje y un aumento de la incidencia de enfermedades transmitidas por el agua y vectores. La erosión costera también ha afectado a las comunidades indígenas que dependen de los recursos costeros para su supervivencia. Entre los principales impactos que podría sufrir la ciudad se incluyen brotes de enfermedades, inseguridad energética, fallas de infraestructura, un crecimiento demográfico insosteniblemente rápido e inundaciones.

Lagos alberga el 60% de las empresas comerciales e industriales de Nigeria y genera el 25% del producto interior bruto total del país. La inversión extranjera (de la cual Estados Unidos es la principal fuente), especialmente en los sectores petrolero y minero, ha generado una riqueza considerable que se concentra en Lagos. Sin embargo, el 60% de la población de la ciudad vive en la pobreza. Como centro comercial y la ciudad más grande de Nigeria, Lagos también experimenta con especial intensidad muchos de los desafíos que enfrenta Nigeria en su conjunto , desde el terrorismo y la delincuencia (incluidos los secuestros) hasta la corrupción y la desconfianza generalizada hacia el gobierno.

6. Manila, Filipinas

Manila, la capital de Filipinas, tiene una población de 1,7 millones de habitantes, pero se une a otras quince ciudades para formar Metro Manila, que cuenta con una población de doce millones de personas (se estima que la aglomeración urbana extendida alberga a más de veintiún millones). Durante la Segunda Guerra Mundial, la población de la ciudad se estimó en 684.000 habitantes , pero a pesar de ser una ciudad mucho más pequeña, se convirtió en escenario de una de las mayores batallas urbanas en las que participaron las fuerzas estadounidenses. Cien mil civiles murieron como consecuencia de los combates, y gran parte de la ciudad quedó completamente destruida.

Hoy en día, Manila es un centro vital de la economía mundial . Además, se encuentra sobre una falla geológica y es especialmente vulnerable a los tifones. Debido a estos y otros factores, se la ha identificado como la segunda ciudad más vulnerable del mundo a los desastres naturales.

7. Taipei, Taiwán

La ciudad de Taipéi, capital de Taiwán y hogar de una población de 2,7 millones de habitantes , forma parte de una gran área metropolitana con una población de 7,4 millones. Con una economía moderna y libre, y una inestabilidad política interna considerablemente menor que muchas otras ciudades de esta lista, Taiwán (y Taipéi) son mucho menos vulnerables a muchos de los desafíos que podrían llevar a la intervención militar estadounidense, de alguna forma, en otras ciudades del mundo.

Sin embargo, las autoridades de Taipéi, Pekín y Washington han mantenido un delicado equilibrio durante cuarenta años. A medida que China continúa su ascenso como potencia mundial, sus reivindicaciones históricas sobre Taiwán podrían entrar en conflicto con las garantías de seguridad estadounidenses sobre la isla, lo que podría generar una inminente crisis de seguridad .

Por supuesto, en caso de que estalle un conflicto por Taiwán, es mucho más probable que se produzcan enfrentamientos navales que tropas estadounidenses sobre el terreno en Taipéi. Sin embargo, al ser una pequeña nación insular con una población predominantemente urbana, los singulares requisitos logísticos necesarios para mantener el funcionamiento de Taipéi representan un conjunto de importantes desafíos.

8. Varsovia, Polonia; Riga, Letonia; y Vilna, Lituania

Cualquiera de estas ciudades —Varsovia (población: 1,75 millones), Riga (población: 641.423) o Vilna (población: 542.664)— en la periferia oriental de Europa podría ser crucial para el estallido de una guerra con Rusia. Una o más de estas ciudades podrían ser la base desde la que se frene el avance hacia el oeste de una formación terrestre rusa. Mantenerlas, mientras las fuerzas de la OTAN (incluidas las estadounidenses) se defienden para ganar tiempo y permitir la llegada de refuerzos, podría resultar crucial para evitar otra anexión de territorio similar a la de Crimea en Ucrania.

Sin embargo, más allá de variar tanto en población como en tamaño geográfico, cada una de estas ciudades requeriría un enfoque único para su control o recuperación. Riga, por ejemplo, es una ciudad portuaria costera, mientras que Vilna y Varsovia se encuentran en el interior. Además, el papel de los ciudadanos en caso de conflicto variaría sin duda entre las ciudades; en Vilna, por ejemplo, el gobierno lituano ha distribuido un manual que describe el papel que pueden desempeñar los civiles en caso de guerra.

9. Ciudad de Suez, Egipto

La población de la Ciudad de Suez, de menos de medio millón de habitantes, la convierte en una de las más pequeñas de esta lista. Sin embargo, al ser la puerta sur del Canal de Suez —por donde transita casi una décima parte del comercio mundial— , reviste una importancia desproporcionada para los intereses nacionales (y globales) de Estados Unidos. Las consecuencias de cualquier cierre del canal se sentirían profundamente en todo el mundo.

La ciudad de Suez ya ha vivido conflictos. Fue escenario de la última gran batalla de la Guerra del Yom Kipur de 1973, cuando soldados israelíes atacaron la ciudad, pero sufrieron numerosas bajas a manos de las fuerzas egipcias defensoras. Incluso antes, cuando el gobierno egipcio nacionalizó el canal en 1956, se desencadenó una crisis militar. Si bien cualquier cierre futuro se considera improbable, se esperaría una respuesta militar externa. El exsecretario de Defensa, James Mattis, mientras se desempeñaba como general de la Infantería de Marina al mando del Comando Central de EE. UU., reconoció que Estados Unidos respondería "diplomática, económica y militarmente " (énfasis añadido) a cualquier intento de cerrar el canal al tráfico internacional. En tal escenario, la ciudad de Suez representaría un importante terreno clave.

10. Mogadiscio, Somalia

Mogadiscio, con 2,5 millones de habitantes , concentra aproximadamente una cuarta parte de la población de Somalia. En un país con inestabilidad crónica y subdesarrollo económico, los factores que impulsan ambos fenómenos se manifiestan con especial intensidad en la capital.

Quizás la contribución más importante de Mogadiscio a esta lista sea un incidente notable en la historia militar estadounidense ocurrido allí. La Batalla de Mogadiscio ilustra de forma notable cómo la dinámica interna de una ciudad puede transformarse de forma drástica y rápida. Los acontecimientos que se convertirían en el tema del libro Black Hawk Down del periodista Mark Bowden y la posterior película homónima también demuestran que el alcance de la inteligencia tradicional es lamentablemente insuficiente para los entornos urbanos. Los mapas actuales y la capacidad de rastrear objetivos enemigos de alto valor pueden ser importantes, pero también lo es el desarrollo de la capacidad para medir dinámicamente otras características, como la opinión pública hacia las fuerzas aliadas.

11. São Paulo y Río de Janeiro, Brasil

Individualmente, São Paulo y Río de Janeiro son grandes ciudades (con poblaciones de alrededor de doce millones y seis millones y medio , respectivamente), y cada una tiene desafíos y vulnerabilidades sustanciales, desde la escasez endémica de agua de São Paulo hasta los altos niveles de delitos violentos de Río de Janeiro . Ambas también luchan con las implicaciones sociales y de seguridad de las dramáticas disparidades de riqueza . Pero a pesar de que sus centros urbanos están separados por cientos de kilómetros, ofrecen un ejemplo de un nuevo fenómeno: el auge de la "megaregión". Como descubrió un estudio de las Naciones Unidas , la brecha que separa a las dos ciudades ahora abarca más de cuarenta y tres millones de personas, y no hay una línea clara donde termina la expansión de cualquiera de las dos ciudades.

La conectividad entre personas —combatientes y no combatientes— en ciudades densamente pobladas las ha convertido desde hace tiempo en entornos operativos más complejos que en zonas rurales escasamente pobladas. Pero a medida que las ciudades se conectan, cada una de ellas se vuelve aún más compleja. Las operaciones militares específicas ya no repercuten en las manzanas vecinas ni siquiera al otro lado de la ciudad, sino en extensiones continuas de regiones pobladas.

Entonces, ¿qué debería hacer el ejército estadounidense con una lista como esta? Primero, debería reconocerla como un punto de partida, con el objetivo de demostrar la gran diversidad de las características físicas, los paisajes sociales y los riesgos específicos de las ciudades. Intentar desarrollar una lista completa de cada ciudad de preocupación y cada contingencia potencial que podría atraer a las fuerzas estadounidenses a las zonas urbanas es una tarea inútil. Pero hay valor en iniciar una conversación, y el Departamento de Defensa, y sus servicios individuales, harían bien en desarrollar listas como esta, siempre y cuando las traten como documentos dinámicos. Hacerlo es vital para comenzar a explorar preguntas importantes que tendrán respuestas muy diferentes en diferentes ciudades. Algunas de las preguntas que los análisis preconflicto podrían considerar incluyen (pero ciertamente no se limitan a): ¿Cómo se evacuaría la ciudad si fuera necesario? ¿Cuáles son los lugares ideales para albergar a las personas desplazadas internamente? ¿Cómo se defendería la ciudad? ¿Cómo sería atacada? ¿Cómo se reconstruiría ? ¿Qué necesita ser protegido dentro de la ciudad? ¿Cuáles son los flujos vitales de entrada y salida de la ciudad?

Para explorar estas cuestiones, las fuerzas armadas deberían considerar la creación de especialistas urbanos que complementen el trabajo de los expertos nacionales. Se deben planificar y ejecutar simulacros de guerra que no solo consideren las características únicas de cada ciudad, sino que se diseñen en torno a ellas. Se deben diseñar y perfeccionar nuevas metodologías de inteligencia. Se necesitan herramientas que ayuden a comprender el sistema de sistemas que compone cada ciudad. Si la historia sirve de guía, los planificadores no dispondrán del tiempo suficiente para comprender plenamente una ciudad antes de que el ejército estadounidense sea llamado a operar allí. Sin embargo, hay medidas que se pueden tomar ahora para que nuestras fuerzas tengan las mejores posibilidades de éxito cuando se requiera operar en un entorno urbano específico.