martes, 24 de abril de 2018

La limpieza del arma de fuego

Limpieza de armas de fuego
recopilación y retoques by Delfín

1. Elementos para la limpieza
Los elementos de limpieza, deben ser pocos pero de la mejor calidad posible. Ya que su precio, comparado con la del arma suele ser casi despreciable, no parece lógico arruinar un arma muy costosa por la utilización de material inadecuado de limpieza.

1.1. Baqueta:
La baqueta es una varilla metálica provista de un mango adecuado para asirla firmemente, en cuyo extremo se montan los cepillos, pasatrapos, etc.

Las mejores baquetas son de una pieza, de ACERO recubierto de material sintético, adaptada al calibre y longitud del cañón.

Igualmente, aunque menos rígidas, las de LATÓN sirven a la perfección. Con las de ALUMINIO, por su poca dureza, hay que extremar el cuidado para no rozar las estrías generando depósitos difíciles de quitar.





Aunque hay en el mercado baquetas con diámetros que se pueden utilizar en cañones de diferente calibre, se aconseja disponer de baquetas lo más adaptadas para cada calibre, ya que se tiene más precisión a la hora de empujarla, con menos riesgo de doblarse y erosionar el ánima.

Hay unos artilugios especiales diseñados para guiar la baqueta. El caso de tener que efectuar la limpieza por la boca, existen unos "salvabocas" de teflón o de latón que evitan la siempre grave erosión de la boca del arma. En el caso de efectuarla por la recámara hay unos tubos que se acoplan y permiten guiar la baqueta hacia el estriado con gran fiabilidad, evitando bailoteos del cepillo y goteos de los líquidos utilizados sobre otras zonas de los mecanismos.


1.2. Cepillos para baquetas:
Es altamente conveniente utilizar siempre cepillos del mismo calibre que el arma que se está limpiando. De menor diámetro puede resultar en una limpieza incompleta. De mayor diámetro puede, con el tiempo, llegar a afectar el interior del ánima.

· De Bronce / Latón: los cepillos de éste material y nunca de acero o aluminio, se utilizan para eliminar restos más difíciles, su diámetro debe corresponder al calibre del cañón. Por ej. después de haber efectuado disparos con recargas con puntas de plomo no encamisadas, quedan muchos restos de plomo que deben eliminarse con un cepillo “adecuado”.

· de Cerda: por su suavidad se pueden utilizar para la limpieza de restos de pólvora, polvo o cualquier otro residuo o material de fácil eliminación.

· Sintéticos: ídem a los de cerda.

· Otros cepillos, como los de algodón, se suelen emplear para una limpieza de las armas de cañón liso, pero en todo caso no son el mejor sistema, siendo siempre mejor utilizar un cepillo de material sintético de su calibre respectivo, al que puede envolverse un trapo.




1.3. Pasatrapos:
Los pasatrapos pueden ser de dos tipos:

· los de empuje ("gratas") los cuales están diseñados específicamente para cada calibre permitiendo una limpieza muy buena del estriado, y

· los de ojal, que tienen más tolerancia y se emplean para una limpieza con trapos más somera y sobre todo para introducir en el cañón los líquidos de limpieza.


1.4. Parches de limpieza (trapos):
Los parches de limpieza permiten poner y quitar líquidos disolventes o lubricantes. Suelen venir en bolsitas de 50 parches.

A falta de parches de limpieza, se pueden utilizar trapos de algodón, deben adaptarse al calibre del cañón, lo cual es extremadamente importante sobre todo cuando se emplean pasatrapos de empuje (“gratas”).

Para la limpieza general exterior del arma es conveniente disponer de trozos grandes de trapos de algodón (camisetas viejas...), que no deshilachen. Para el pulido final de la madera un paño de lana fina o jersey viejo, es el mejor auxiliar.


1.5. Otros complementos:
Un cepillo de dientes (usado... y en desuso) u otros cepillos, de diseño apropiado, son necesarios para la limpieza de la recámara, del cerrojo, y de zonas de difícil acceso. Obviamente este cepillo luego de un tiempo hay que cambiarlo…

La mayor parte de los agentes de limpieza pueden dañar la madera, por lo cual es conveniente protegerla, con algún paño o con bolsas de plástico antes de efectuar la limpieza.


1.6. Liquidos de limpieza y lubricación
Básicamente son de cuatro tipos:
· desengrasantes
· desemplomantes
· disolventes
· lubricantes.

Los disolventes se utilizan para eliminar los restos de pólvora, plomo y latón (cobre), suelen ser productos con base de petróleo, que dejan el ánima del cañón sin protección una vez utilizados.

Existen algunos específicos para eliminar el "latonado" ("cobreado"), cuyo uso es muy delicado dada su alta capacidad de corrosión. Los cepillos de latón no pueden emplearse con estos últimos, por razones obvias, ya que se disolverían.

Los lubricantes son tipo aceites de origen orgánico, mineral o preferentemente sintéticos, que se emplean para la limpieza general, para evitar la corrosión y lubricar los componentes mecánicos. Siempre deben utilizarse en pequeñas cantidades, evitando empapar las piezas del arma, por sus consecuencias negativas. Siempre debe eliminarse el exceso de lubricante antes de volver a utilizar el arma. Cualquier resto de lubricante “visible” es exceso y debe ser eliminado.

Modernamente se han propuesto productos mixtos: disolvente + lubricante que se utilizan como único producto suficiente, siendo de eficacia probada.

2.1 ¿Cuándo se debe limpiar un arma de fuego?
Un arma de fuego es necesario limpiarla:
a) Antes de una sesión de tiro: quitando cualquier exceso de lubricante que haya quedado
b) Al finalizar una sesión de tiro o cada 100 ó 200 disparos
c) Si ha pasado mucho tiempo sin utilizarla (meses en climas muy húmedos, años en climas secos)


2.2. Seguridad:

Elegir momento y lugar.

El LUGAR debe estar bien ventilado, para eliminar cualquier vapor tóxico de las sustancias que se utilizan para la limpieza. Preferentemente un lugar “PRIVADO” para que no anden pasando niños cerca…

El MOMENTO debe ser el adecuado: se requiere un momento de concentración y lucidez, las urgencias no son adecuadas. Si nos están por llamar para almorzar o cenar, conviene posponer la limpieza hasta que la comida haya terminado y podamos hacer este ritual con tranquilidad.

Es necesario, durante el proceso de limpieza, no tener munición sobre la mesa de trabajo donde se efectúe la limpieza ya que se corre el riesgo de recargar el arma inconcientemente y derivar luego en un accidente grave.

Para ello, antes de comenzar la limpieza del arma,
· se debe retirar el cargador del arma
· debemos asegurarnos que no quede cartucho en recámara (para lo cual... el dedo índice debe estar en cualquier lado... menos en el gatillo - cola del disparador)
· se deben quitar los cartuchos del cargador, dejándolos en otro ambiente o muy alejados, fuera de la mesa de trabajo.


2.3. PASOS PARA LA LIMPIEZA NORMAL:
Desocupar una mesa de trabajo y dejar sobre ella sólo:
[ ☼ ] un paño limpio y amplio que cubra el área de trabajo
[ ☼ ] el arma
[ ☼ ] los elementos de limpieza
[ ☼ ] Efectuar un desarme básico del arma, quedándonos...
[ ☼ ] - armazón (frame)
[ ☼ ] - corredera (slide) de la cual debe sacarse
[ ☼ ] - - - i. el cañón
[ ☼ ] - - - ii. el resorte recuperador
[ ☼ ] - - - iii. la guía del resorte

[ ☼ ] el cargador (descargado, vacío, recordar que las municiones no deben dejarse sobre la misma mesa de trabajo)

Cada una de las partes que nos han quedado del arma se limpia en forma diferente y con diferente tipo de elementos y productos de limpieza.
* Limpieza cuidadosa del arma
* Lubricado
* Rearmado
* Alimentación del cargador y carga o dejar arma y cargador por separados (según preferencia del LU)


2.4. Limpieza del cañón
Montar un cepillo de cerda sobre la baqueta y eliminar los residuos sólidos más gruesos de los disparos, atacando desde la recámara hacia la boca del cañón en PISTOLAS (nunca al revés) En REVÓLVERES...

Aplicar un agente limpiador / disolvente especialmente diseñado para armas de puño, agitando el producto antes de aplicarlo dentro del cañón:
Si se ha disparado con munición “factory” puede utilizarse simplemente un limpiador común para armas de puño. Ej. Desengrasante / Limpiador de LUBRILINA (Argentina)

Si se ha disparado con munición con plomo desnudo (recargas baratas) o con puntas cobreadas, es necesario aplicar un desemplomante o desencobrante. Ej. Desencobrante / Desemplomante de LUBRILINA (Arg)
Es necesario dejar actuar el producto durante varios minutos, por lo cual se puede continuar con la limpieza del resto del arma para luego volver con el cañón al finalizar.

Si se ha disparado con puntas cobreadas o con plomo desnudo, una vez que hemos dejado actuar al producto por varios minutos (30 o más) debemos pasar un cepillo de alambre de bronce / latón, siempre atacando desde la recámara hacia la boca del cañón (nunca al revés)

Es necesario dejar perfectamente limpia la rampa que guía a las municiones a la recámara.

Con un pasatrapos de empuje (“gratas”) o de ojal, se deben pasar parches de limpieza o trapos de algodón fino (una camiseta vieja) para quitar todo resto del producto de limpieza que hayamos colocado. Siempre... atacando desde la recámara hacia la boca del cañón (nunca al revés) en PISTOLAS (En REVÓLVERES es al revés)

2.5. Limpieza del resto del arma
El resto del arma: armazón, resorte, guía del resorte y cargador, deben limpiarse primero con un cepillo de dientes seco para quitar todo resto sólido grueso que haya quedado y luego con otro cepillo de dientes empapado en limpiador de armas (Ej. Desengrasante / Limpiador para Armas de LUBRILINA)

Poner especial atención a las partes móviles del arma: guía de la corredera, etc.

Poner especial atención también a la zona de cierre, la aguja percutora, el extractor, etc.

Dejar actuar unos minutos el producto y luego pasar un paño de algodón limpio para quitar todo resto de limpiador.




2.6. Lubricación del arma
Una vez que ha finalizado el proceso de limpieza es necesario aplicar un buen Lubricante para Armas (ej. Lubricante para armas de LUBRILINA O BÖRO)

Tomarse el trabajo de pasar, mediante un pasatrapos, parches para limpieza que quiten todo exceso de lubricante del ánima del cañón
Igualmente para el resto del arma, mediante un trapo limpio de algodón.


2.7. Rearmado y recargue
Una vez que ha finalizado el proceso de limpieza y lubricación del arma, se debe volver a armar con sumo cuidado.

Si se va a guardar el arma con munición en el cargador y en recámara, alimentar el cargador y pasar bala. Sino, guardar arma y municiones por separado.

Espero que les resulte de utilidad. Aunque... cada uno tiene su propia forma de hacer la limpieza del arma, no? 

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