Las mujeres israelíes combaten por primera vez en el frente de batalla en Gaza
Tras
una larga lucha por ser aceptadas, las soldados de combate israelíes
están superando nuevos límites desde que entraron en combate el 7 de
octubre de 2023
Por Isabel Kershner || Infobae
La
teniente coronel Or Ben Yehuda, a la derecha, comandante de batallón
que dirigió dos compañías en una batalla de 12 horas contra combatientes
de Hamas el 7 de octubre de 2023, y otra soldado inspeccionan una zona
cerca de Nitzana, en el sur de Israel, el 1 de octubre de 2023 (Avishag
Shaar-Yashuv/The New York Times)Cuando
la capitana Amit Busi tiene la oportunidad de dormir, lo hace con las
botas puestas y en una tienda de campaña compartida en un puesto militar
israelí improvisado ubicado al norte de la Franja de Gaza.
Ahí, Busi comanda una compañía integrada por 83 militares, casi la mitad de ellos son hombres. Es una de varias unidades de género mixto que
combaten en Gaza, donde las integrantes de la tropa y las oficiales
sirven en el frente de batalla por primera vez desde la guerra
relacionada con la fundación del Estado israelí en 1948.
Busi
es responsable no solo de la vida de sus subordinados (ingenieros de
búsqueda y rescate cuyo entrenamiento y herramientas especializados
ayudan a las tropas de infantería a ingresar a edificios dañados y con
riesgo de que colapsen donde se han colocado trampas), pero también de
los militares heridos que ayudan a desalojar del campo de batalla. Busi y
las integrantes de la tropa a su cargo también contribuyen a rastrear
el área en busca de combatientes, armas y lanzagranadas y son
responsables de resguardar el campamento.
Debido
al respeto que Busi evidentemente se ha ganado entre sus subordinados
(entre ellos hombres judíos, drusos y musulmanes beduinos), puede ser
fácil olvidar que ella tiene tan solo 23 años.
Sobre
los límites impuestos por décadas a los papeles que desempeña en Israel
el combate de las tropas femeninas, Busi opinó: “Las restricciones se
han desvanecido”. Acerca del Ejército, agregó: “Nos necesita, así que
estamos aquí”.
A
la derecha, Amit Busi, capitana de las Fuerzas de Defensa de Israel,
quien comanda una unidad mixta, habla con militares en un puesto militar
improvisado en el frente en el norte de la Franja de Gaza, el 25 de
diciembre de 2023 (Avishag Shaar-Yashuv/The New York Times)Desde
que las fuerzas terrestres israelíes irrumpieron en Gaza a finales de
octubre, las mujeres han estado combatiendo ahí. Su inclusión ha
contribuido a mejorar la imagen del Ejército en el país después de las
fallas militares y de inteligencia del 7 de octubre y ante el escrutinio
global por el alto número de muertes de civiles durante la campaña.
Según funcionarios de salud de Gaza, más de 24.000 palestinos, muchos de
ellos mujeres y niños, han sido asesinados desde el inicio de la
guerra.
La
integración de las mujeres en las unidades de combate del Ejército ha
sido objeto de un prolongado debate en Israel, hogar de uno de los pocos
ejércitos en el mundo que recluta a las mujeres a los 18 años para el
servicio obligatorio. Durante años, la cuestión de las mujeres que
sirven en el frente ha llevado a la confrontación a rabinos
ultraconservadores y militares que practican la religión y a feministas,
secularistas y críticos de la cultura tradicionalmente machista del
país.
Ahora, ese debate efectivamente ha concluido.
Herzi
Halevi, general de división y jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de
Defensa de Israel, declaró que no tiene caso continuar tales argumentos
después de que las militares se apresuraron a enfrentar a los
combatientes de Hamas el 7 de octubre, porque su “acción y combate” dice
más que mil palabras.
Como otros fundamentos de la vida israelí, muchas de las ideas preconcebidas sobre las mujeres en combate cambiaron el
7 de octubre, cuando cientos de hombres armados liderados por Hamas
cruzaron la frontera desde Gaza hacia el sur de Israel y mataron a unas
1200 personas, la mayoría de ellas civiles, según funcionarios israelíes, y secuestraron a 240 rehenes para llevarlos a Gaza.
En
los meses que han pasado desde entonces, las necesidades del Ejército
han generado el cambio en la sociedad a una velocidad impresionante. La viudez ahora es legalmente reconocida para parejas del mismo sexo de los militares asesinados y al menos un militar trans ha luchado en el frente de batalla en Gaza.
Una
militar cierra el portón de un puesto militar israelí improvisado en el
norte de la Franja de Gaza, el 25 de diciembre de 2023 (Avishag
Shaar-Yashuv/The New York Times)A pesar de años de burla por parte de sectores conservadores de la sociedad israelí, las mujeres que combaten se han convertido en símbolos de progreso y equidad, al aparecer en portadas de revistas y en perfiles de noticias de televisión.
Una
encuesta reciente realizada por el Instituto de Democracia de Israel
descubrió que entre el público secular, alrededor del 70 por ciento de
las mujeres y el 67 por ciento de los hombres indicaron apoyar el
aumento del número de mujeres en roles de combate.
En los últimos años, las mujeres han constituido alrededor del 18 por ciento de la fuerza de combate militar.
Idit
Shafran Gittleman, directora del programa militar y de sociedad del
Instituto de Estudios de Seguridad Nacional de la Universidad de Tel
Aviv, mencionó: “Todo el mundo está usando la frase ‘El debate ha
terminado’”. Agregó: “Todos vieron lo que pasó el 7 de octubre. Las
mujeres contribuyen a la seguridad, no la disminuyen”.
Las mujeres israelíes fueron enviadas a combatir casi de inmediato el 7 de octubre. Dos
equipos de tanques conformados exclusivamente por mujeres, que alguna
vez fueron blanco de bromas sexistas, se lanzaron a través del desierto
esa mañana para ayudar a repeler oleadas de infiltrados armados
provenientes de Gaza.
La
comandante de Caracal, un batallón de infantería mixto, lideró una
batalla de 12 horas a lo largo de la frontera de Gaza con dos compañías
equipadas con misiles Lau y ametralladoras. Junto con los tanques,
ayudaron a bloquear el avance de Hamas, con lo que salvaron a varias
comunidades del ataque.
Soldados
israelíes de una unidad mixta se preparan para una operación militar en
el norte de la Franja de Gaza el 25 de diciembre de 2023 (Avishag
Shaar-Yashuv/The New York Times)La
comandante, Or Ben Yehuda, de 34 años, teniente coronel, oficial de
carrera y madre de tres hijos, comentó: “Los detuvimos, no nos pasaron”
al hablar en la base del batallón en el desierto cerca de la frontera con Egipto, donde su unidad habitualmente es desplegada.
Décadas
de peticiones y fallos de la Corte Suprema han desafiado al alto mando
militar a equilibrar las necesidades operativas con los principios de
igualdad de derechos e igualdad de oportunidades.
El Ejército ha ido abriendo gradualmente el 90 por ciento de sus roles a las mujeres, pero
todavía están excluidas de las funciones de combate del frente en las
principales unidades de infantería y en algunas de las unidades de
comando de mayor élite que tradicionalmente operan del otro lado de las líneas enemigas en tiempos de guerra.
Aunque
algunas mujeres sirven en unidades mixtas, las integrantes de los
equipos de tanques siguen segregadas por sexo. Esa política estaba
destinada a tomar en cuenta las sensibilidades religiosas respecto a que
hombres y mujeres estuvieran atrapados durante días en un tanque.
Aun así, las mujeres en el frente afirman que las actitudes están cambiando.
Soldados
israelíes de una unidad mixta se dirigen en un vehículo militar a un
puesto avanzado improvisado en la línea del frente en el norte de la
Franja de Gaza el 25 de diciembre de 2023 (Avishag Shaar-Yashuv/The New
York Times)Pnina
Shechtman, capitana y comandante de pelotón del batallón mixto
Bardelas, normalmente desplegado a lo largo de la frontera sur de Israel
con Jordania, opinó: “Es un proceso”. Shechtman habló por teléfono
después de un día de operaciones dentro de Gaza.
Shechtman
aseguró: “Es un campo de batalla. Ves, oyes y hueles muchas cosas.
Todos tus sentidos realmente se agudizan. Necesito estar concentrada;
tengo militares a mi cargo. No hay tiempo para emociones”.
Shechtman
indicó que había estado al mando de militares practicantes de la
religión y que todo era una cuestión de respeto mutuo. Shechtman añadió: “Al final del día, tenemos la misma misión”.
Un
reciente día entre semana, después del atardecer, un fotorreportero de
The New York Times acompañó al norte de Gaza a Busi y sus camaradas,
mientras levantaban nubes de polvo en un lugar desierto y oscuro
iluminado solo por la luz de una luna casi llena.
Los
edificios a lo largo de la ruta paralela a la costa mediterránea fueron
aplanados hasta convertirlos en capas de concreto. No vimos gente, solo
unos cuantos perros, hasta que llegamos a un pequeño puesto militar
apenas iluminado, formado por tiendas de campaña y contenedores,
rodeados de barreras de arena. Escoltados por Busi, teníamos la libertad
para recorrer el puesto, pero no para ir más allá.
El
Times aceptó un transporte militar para asegurar un acceso excepcional a
Gaza en tiempos de guerra, la cual por lo general está fuera del
alcance de los periodistas. El Times no permitió que el Ejército israelí
revisara la cobertura realizada antes de su publicación.
En
la base en Gaza, bengalas iluminaron el cielo. Nadie se inmutó ante el
estallido ocasional. Algunos de los militares varones que deambulaban
por allí dijeron que durmieron bien porque sabían que Busi y sus tropas
custodiaban la base. Uno señaló que se sentía aún más seguro con las
mujeres porque tenían que probarse a ellas mismas, no porque fueran
mujeres, sino porque era su primera vez en Gaza.
Una
soldado de las Fuerzas de Defensa Israelíes se lava la cara en un
puesto militar improvisado en la línea del frente en el norte de la
Franja de Gaza el 25 de diciembre de 2023 (Avishag Shaar-Yashuv/The New
York Times)La guerra ha cobrado la vida de unos 200 militares israelíes y miles de palestinos, la mayoría de ellos civiles.
Busi
aseveró que el Ejército “hace todo lo posible” para intentar evitar
bajas civiles y lamentó la destrucción de tantas viviendas. Sin embargo,
aclaró que fue Hamas la que convirtió a Gaza en una zona de guerra.
El
frente de batalla en Gaza nunca está a más de unas pocas horas en auto
de las viviendas de los militares, un recordatorio de lo cerca que está
la guerra.
Busi dijo que permanecería en Gaza tanto tiempo como necesiten de ella.
Busi
finalizó: “Realmente espero que el hecho de que estemos aquí,
signifique que, dentro de 20 años, mis hijos no tendrán que estarlo”.
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